WWF dice que solo se ha ejecutado el 23% del Plan de la Fresa y la Junta asegura que «sigue su curso»

Se cumplen 10 años del Plan Especial de Ordenación de Regadíos al Norte de la Corona Forestal de Doñana

Cultivos de fresa bajo plástico en el entorno de Doñana (Foto: WWF)

La organización WWF ha asegurado que la Junta de Andalucía en 10 años «solo ha ejecutado el 23%» de las medidas previstas en el Plan de la Fresa, aprobado en diciembre de 2014 en Doñana. Según la organización, a diciembre de 2024, de las 62 medidas a corto (5 años) y medio plazo (10 años), solo se han cumplido un 23% de ellas, un 54% están solo parcialmente ejecutadas y el 23 % siguen paralizadas. 

Sin embargo, la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha asegurado que el Plan Especial de Ordenación de Regadíos al Norte de la Corona Forestal de Doñana (más conocido como Plan de la Fresa), «sigue su curso y se está ejecutando conforme a lo previsto», a la vez que ha reiterado su «compromiso» con la protección y la gestión sostenible de Doñana, un espacio «de valor ambiental excepcional».

Según WWF, los últimos datos publicados por la Estación Biológica de Doñana (EBD) «alertan cómo el deterioro de este humedal único en el mundo está gravemente impactando en el declive de las aves migratorias de toda Europa». Pese a ello, «el grueso de las actuaciones para evitar y revertir la sobreexplotación del acuífero de Doñana siguen estancadas».

«Hay un grave retraso en la implementación de medidas prioritarias, como la eliminación de regadíos ilegales fuera de suelos agrícolas regables, la restauración de fincas forestales transformadas ilegalmente en agricultura, la implementación de corredores ecológicos o la clausura de captaciones subterráneas no regularizadas», asegura la organización.

Esto se debe fundamentalmente a «la falta de voluntad política y a los continuos intentos por parte de la Junta de Andalucía de amnistiar a los regadíos ilegales, a través de las propuestas de modificación de ley tramitadas en el Parlamento de Andalucía».

El Plan de la Fresa termina el año 2029 y sin embargo, «ahora mismo siguen sin estar ejecutadas el 77% de las medidas de corto y medio plazo». Este retraso «puede empeorar además, dado que a partir del 2025, el Plan contempla un nuevo paquete de medidas para el último periodo».

Si bien WWF considera que los análisis de teledetección por parte de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir y la Junta de Andalucía han mejorado y permiten conocer la superficie en tiempo real regada fuera de suelos agrícolas regables, y, por lo tanto, sin autorización para el riego, «aún se siguen regando 1.190  hectáreas de regadíos fuera de suelos agrícolas regables, según nuestro último análisis».

Doñana «sigue en alerta roja» por la sobreexplotación del acuífero «cuatro años después de declarar las masas de agua subterráneas de La Rocina, Almonte y Marismas en riesgo de no alcanzar el buen estado». De hecho, «nuestro último informe calculó que actualmente se extrae de manera insostenible más agua subterránea de la que se recarga en el acuífero, con un índice de explotación del acuífero del 109%». 

A fecha actual, asegura WWF, «ni se ha eliminado toda la superficie ilegal ni se ha conseguido bajar la superficie de suelos con derechos de riego (suelos agrícolas regables), pese a que el Gobierno adquirió la finca Mimbrales con 922 hectáreas de riego para disminuir la presión». En estos 10 años, en lugar de descender la cifra de suelos agrícolas regables por acciones como la compra de la citada finca, la cifra se mantiene «prácticamente similar» a la existente en 2014, «debido principalmente al incremento de superficie de suelos agrícola regable en el Tinto Odiel Piedras». Por otro lado, «no se ha recuperado y restaurado el total de las zonas forestales ocupadas sin autorización, existiendo todavía 316 hectáreas de cultivos bajo plásticos en zonas forestales de especial protección de los recursos naturales».

Respecto al cierre de pozos ilegales, a pesar del «importante esfuerzo» por parte de la guardería fluvial de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir, agentes ambientales en el Tinto Odiel Piedras, Fiscalía de Medio Ambiente y Seprona, la tramitación de los expedientes «tarda muchos años en concluirse», con el riesgo de que «caduquen los expedientes». No obstante, la organización considera que la clausura de las captaciones tiene «efectos poco eficaces», ya que la superficie agrícola ilegal «apenas desciende».

Por todo ello, WWF pide:

  • Que la Junta de Andalucía acelere los esfuerzos en la ejecución de todas las medidas del Plan de la Fresa tal y como está acordado para el cumplimiento de la sentencia de la Comisión Europea y las recomendaciones de la Unesco.
  • Que aplique el actual Plan Especial de ordenación de las zonas de regadío ubicadas al norte de la corona forestal de Doñana aprobado en 2014, para reducir y ordenar las superficies agrícolas regables del entorno de Doñana, y que de una vez por todas elimine todas aquellas hectáreas ilegales de riego en lugar de buscar fórmulas dilatorias para mantener esta situación de uso del agua totalmente insostenible.
  • Que la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG) asegure el control y el seguimiento de todos los bombeos de agua, así como que proceda de manera urgente al cierre cautelar de todas las extracciones de agua con indicios de ilegalidad y a la aprobación de un programa de actuaciones para revertir el estado de sobreexplotación del acuífero.

Medidas de la Junta

Por su parte, la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente ha explicado que desde que se aprobara el Plan de la Fresa hace una década, se han implementado «numerosas medidas», tanto de ordenación territorial como de gestión hídrica y conservación ambiental, orientadas a «garantizar un equilibrio sostenible entre la actividad agraria y la preservación de los valores naturales de este enclave único».

La Consejería recuerda que el plan se diseñó «originalmente sin respaldo presupuestario», lo que ha requerido que «cada año se planifique y se incorpore su ejecución a los presupuestos anuales a través de la colaboración de todas las administraciones implicadas». Un «esfuerzo conjunto» que ha permitido que, «año tras año, se continúe avanzando en los objetivos marcados, reforzando la coordinación institucional y asegurando el cumplimiento de las acciones previstas».

La Junta asegura que seguirá trabajando «con rigor y compromiso» en la ejecución de este plan consciente de su «relevancia» para «el desarrollo sostenible del entorno y para la protección de los recursos hídricos y ambientales de Doñana».

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