
El presbítero y académico Juan Mairena Valdayo ha fallecido este martes a los 90 años de edad en la Residencia Santa Teresa Jornet de la capital onubense, según ha informado la Diócesis de Huelva.
Juan Mairena nació en Bollullos par del Condado (Huelva) el 10 de octubre de 1934. En su infancia, habiendo sentido la vocación sacerdotal, ingresó en el Seminario Metropolitano de Sevilla. Cursó sus estudios de licenciatura en Sagrada Teología en la Universidad Pontificia de Salamanca. Fue ordenado sacerdote por el primer obispo de Huelva, Monseñor Pedro Cantero Cuadrado, el 7 de diciembre de 1958 en la Parroquia de la Purísima Concepción de Huelva.
En la entonces diócesis benjamina de España le fueron confiadas varias encomiendas pastorales, de acuerdo con su formación teológica. En 1961 fue nombrado Profesor, Prefecto de disciplina y Prefecto de estudios del Seminario, así como director del Secretariado Diocesano de Misiones (1961-1969). En 1962, por oposición, obtuvo la canonjía doctoral de la Catedral de Huelva. Amplió sus estudios en Roma, doctorándose en Derecho Canónico por la Pontificia Universidad Gregoriana en 1965, siendo inmediatamente nombrado por el obispo José María García Lahiguera, Fiscal y Defensor del Vínculo, cargo que ocupó entre 1965 y 1969. A partir de esa primera fecha se le confiaron diversos cargos diocesanos.
Por su reconocida formación y capacidad de gestión, en 1968 pasó a Madrid, a prestar sus servicios en la Conferencia Episcopal Española, en la que fue nombrado director del Secretariado Nacional de la Comisión Episcopal de Apostolado Seglar, cargo que ejerció hasta 1976. De esta época le vino su relación con el CEU San Pablo de Madrid, obra de los Propagandistas Católicos. Concluida esta etapa, volvió a la diócesis, siendo nombrado por Monseñor González Moralejo director del Colegio Menor San Pablo, Delegado del Apostolado Seglar y Delegado de Promoción Vocacional. Posteriormente le fueron confiadas otras responsabilidades: secretario de Pastoral de la Diócesis, en 1977, miembro del Consejo de Economía, en 1979 y provisor-juez del Tribunal Diocesano (1979-2015). En varias ocasiones fue miembro del Consejo de Presbiterio (1979, 1984, 1990, 1995, 2000, 2007 y 2013), del Consejo de Consultores (1990, 1995, 2000, 2006 y 2013) y del Consejo de Pastoral Diocesano (1997 y 2001). En 1981 fue nombrado delegado de Apostolado Seglar. Posteriormente prestó también sus servicios como consejero de CajaSur. En 1999 se le concedió la Medalla de la Universidad de Huelva, como director del Colegio Mayor San Pablo.
En el campo del Derecho Canónico y de la Teología realizó diversas investigaciones y publicaciones, además de una labor importante en la formación de los candidatos al sacerdocio, como profesor en el Seminario Diocesano de Huelva y en el Centro de Estudios Teológicos de Sevilla. Igualmente enseñó Derecho Canónico en la UNED de Huelva.
En 1990, Monseñor González Moralejo le nombró coordinador del Comité Diocesano preparatorio para los Congresos Mariológicos y Marianos Internacionales y Celebración del V Centenario de la Evangelización de América. En 1991, delegado para la preparación de la Visita del Papa a España. En estos dos eventos históricos para la Diócesis de Huelva «dió sobradas muestras de competencia en la organización de los mismos, impulsando todo el plan pastoral, evangelizador y conmemorativo», según señala la Diócesis. Por todos sus méritos y especialmente por su labor en dichos congresos, San Juan Pablo II lo nombró Prelado de Honor de Su Santidad en 1992.
Juan Mairena intervino de forma decisiva en la Visita Apostólica de San Juan Pablo II a la Diócesis de Huelva y al Santuario del Rocío. En 1993 el Rey Don Juan Carlos I, por este motivo, le concedió la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica.
En 2001 Monseñor Noguer Carmona lo designó como presidente del Cabildo Catedral de Huelva, cargo para el que fue reelegido en 2007, y vicepresidente de la Comisión para el Cincuentenario de la Diócesis, en 2002. Desde 2015 estaba retirado en la Residencia Santa Teresa Jornet, de Huelva, por la que había trabajado tanto en los años noventa.
La Diócesis de Huelva resalta la labor que realizó en la predicación de la Palabra divina, en innumerables lugares de la geografía nacional y diocesana, sobre todo en torno a devociones tan importantes como las de la Virgen de Guadalupe, de Cáceres, del Apóstol Santiago, en Compostela, o en hermandades y cofradías de las diócesis de Sevilla y Huelva. «Con su verbo cálido y entusiasmante ayudó a muchas fieles a profundizar en la piedad popular y en el sentido eclesial de la devoción a Jesucristo, a María y a los Santos».
Juan Mairena también contribuyó a la promoción de la cultura en la sociedad onubense. Era miembro de la Academia de Ciencias, Artes y Letras de Huelva, desde 2002. Además, fue un colaborador destacado de todos los obispos onubenses, y sin duda ha sido parte importante de la historia de la Diócesis de Huelva.
Condolencias
La Academia de Ciencias, Artes y Letras de Huelva ha mostrado su pesar por el fallecimiento del que fuera su académico de número, el sacerdote Juan Mairena Valdayo, “una figura fundamental en la religiosidad de la ciudad de las últimas décadas y una mente lúcida que aportó mucho tanto a nuestra institución como a la provincia”, en palabras del presidente de la Academia, Emilio Pascual.
Pascual ha recordado que Mairena, miembro de la Academia desde el año 2002, fue uno de los principales artífices del Colegio Mayor San Pablo y coordinador de la histórica visita que el Papa San Juan Pablo II realizó a Huelva en 1992, y del Comité Diocesano preparatorio para los congresos mariológicos y marianos internacionales y celebración del V Centenario de la Evangelización de América. Por su labor en la visita del Papa, en 1993 el Rey Don Juan Carlos I le concedió la Encomienda de la Orden de Isabel la Católica.
“Fue una persona tremendamente querida en toda la provincia, y muy especialmente en la institución que tengo el honor de presidir, en la que dejó huella con su sabiduría y su magisterio”, ha afirmado Emilio Pascual.
También la Hermandad Matriz de Almonte ha mostrado sus condolencias por el fallecimiento del sacerdote, con raíces almonteñas y Hermano de Honor de la Hermandad Matriz, «cuya entrega y dedicación ayudaron a engrandecer la devoción rociera».
«A él le debemos momentos históricos como la clausura de los Congresos Mariano y Mariológico en El Rocío en 1992, que trajo la visita de los Reyes Juan Carlos y Doña Sofía, así como del Legado Pontificio, el Cardenal Martínez Somalo. También fue pieza clave en la llegada de San Juan Pablo II a El Rocío el 14 de junio de 1993. Luchó incansablemente por difundir y predicar esta devoción por toda España», señala la Hermandad.


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