
Huelva ha vivido un Viernes Santo de recogimiento, solemnidad y profunda emoción. Las calles se han llenado de silencio y respeto para acompañar a la Hermandad de la Fe, el Descendimiento, el Santo Entierro y la Soledad, en una jornada que pone el broche a nuestra Semana de Pasión.
Momentos únicos que han quedado grabados en la memoria de todos, desde la fuerza de un barrio volcado con su hermandad hasta la sobriedad y elegancia que han marcado cada paso.
El Ayuntamiento de Huelva ha señalado que, un año más, la ciudad «ha demostrado la intensidad con la que vive sus tradiciones, haciendo del Viernes Santo una jornada inolvidable».








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