
La sanidad pública de Andalucía realizó durante el año 2025 un total de 4.299 estudios clínicos en distintos centros sanitarios. Tal y como ha subrayado, Día Internacional del Ensayo Clínico, el consejero de Sanidad, Presidencia y Emergencias en funciones, Antonio Sanz, «estos trabajos tienen el objetivo de mejorar el diagnóstico, el pronóstico y el tratamiento de las enfermedades y están claramente orientados a dotar de una mayor y mejor calidad de vida a los pacientes«.
El consejero ha subrayado también que «el interés y la dedicación de los profesionales sanitarios por indagar en las enfermedades sigue creciendo«. De hecho, en 2025, se pusieron en marcha 842 estudios clínicos nuevos, lo que representa un incremento del 20,6% respecto al año anterior. Estos estudios se distribuyen en tres categorías: ensayos clínicos, investigaciones clínicas con productos sanitarios y estudios observacionales.
Concretamente, del total de los estudios que se han desarrollado, 2.947 han sido ensayos clínicos, 1.030 estudios observacionales y 321 investigaciones clínicas con productos sanitarios. Estas investigaciones se centran en patologías diversas relacionadas con áreas como hematología, oncología, cardiología o neurología, entre otras especialidades. Además, tal y como ha detallado Antonio Sanz, «tienen un marcado carácter colaborativo y multicéntrico, lo que implica una alta participación de centros asistenciales y plataformas de investigación de toda Andalucía».
Por provincias, en Sevilla se realiza el mayor número de estudios clínicos, alcanzando los 2.900. Le sigue Málaga, con un millar menos, mientras que Córdoba y Granada ocupan las siguientes posiciones seguidas del resto de provincias andaluzas con cifras similares entre ellas.
Fases tempranas de la investigación
Los ensayos clínicos se desarrollan en cuatro fases diferentes. En la fase I se comprueba la seguridad del fármaco y la mejor manera de administrarlo, así como sus efectos secundarios, la tolerancia y la dosis. En la fase II se analiza la eficacia del fármaco o tratamiento administrado. En la fase III se verifican aspectos de seguridad y eficacia y se prueba en un número más elevado de participantes. En la última fase se realiza el seguimiento del fármaco y del tratamiento.
La sanidad pública andaluza registra una clara tendencia al alza en los ensayos clínicos en fase I. De hecho, el número de estos estudios ha aumentado un 87% en los últimos cinco años.
Investigación clínica independiente en la RFGI
La Red de Fundaciones Gestoras de la Investigación (RFGI) en el sistema sanitario público de Andalucía promueve el desarrollo de investigación clínica independiente, es decir, la que no cuenta con la participación de la industria farmacéutica.
En la actualidad, y en el marco de los estudios activos a nivel general, existen 447 participaciones (contratos firmados) promovidas por la RFGI.


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