
La imagen de San Blas, Obispo y Mártir, Patrón de Aracena, regresó este fin de semana a la Parroquia de Nuestra Señora de la Asunción tras el periodo de restauración al que ha sido sometida en los talleres de Jesús Mendoza, para la mejora de su estructura y policromado. Esta talla, donada por el Ayuntamiento al pueblo en 1945, ha estado varios meses en el taller del citado restaurador para acometer estos trabajos, que le han otorgado su brillo inicial y que fue presentada a su pueblo el pasado sábado.
Esta restauración se ha llevado a cabo gracias al convenio de colaboración suscrito el pasado mes de enero entre el Ayuntamiento de Aracena y la Hermandad de la Borriquita -de la que forma parte San Blas como titular-, una actuación por valor de 6.600 euros financiados por las arcas municipales.
Silvia Durán, teniente de alcalde, ha destacado la responsabilidad por parte del Ayuntamiento en la conservación del patrimonio de nuestro municipio, “más aún cuando estamos hablando del Patrón de nuestra Ciudad, por lo que estamos muy satisfechos con el trabajo realizado, que permitirá que la imagen pueda volver a procesionar por nuestras calles en su festividad, el 3 de febrero”.
Durán ha puesto en valor el gran trabajo del restaurador Jesús Mendoza, “una persona que realiza un trabajo enorme y que ya tiene experiencia en la restauración del patrimonio de nuestro municipio, tanto en monumentos como en imaginería”.
San Blas es Patrón de Aracena desde 1703 y cuenta con gran cariño entre la localidad, que celebra cada año su festividad, el 3 de febrero, con las tradicionales roscas de pan bendecidas que dona el propio Ayuntamiento. Pese a contar con una talla de reciente factura del Santo, obra de Juan Manuel Miñarro, la Hermandad ha querido recuperar para sus salidas procesionales la antigua imagen, que ya vuelve a estar en su altar de la Parroquia aracenense.


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