El porcentaje de ocupados que trabaja en empresas de 250 o más trabajadores bajó en 2016

Casi 281.000 trabajaron a tiempo parcial para cuidar a dependientes

Las TIC y las especialidades de Ciencias naturales, químicas, físicas y matemáticas presentaron las tasas de empleo más elevadas en 2016

El promedio de personas ocupadas en el año 2016 fue de 18.341.5002 . El número de ocupados que trabajaron en establecimientos de 11 a 49 trabajadores aumentó en 49.900 personas respecto a 2015 y el de los que trabajaron en establecimientos de 50 a 249 trabajadores lo hizo en 18.300. Por el contrario, el número de ocupados que trabajaron en establecimientos de 250 o más trabajadores disminuyó en 7.400 y el de ocupados en los establecimientos de 1 a 10 trabajadores, bajó en 4.100. 

Tipo de puesto de trabajo

La mayoría de los trabajadores españoles tenía jefe pero no tenía ningún subordinado. Algo más de siete de cada 10 trabajadores se encontraban en esa situación en 2016. Del total de ocupados, un 10,5% era ocupado independiente (sin jefe ni subordinados); un 6,1% encargado; un 6,0% mando intermedio; un 5,8%, director de empresa pequeña, departamento o sucursal, y un 0,7% director de empresa grande o media. El porcentaje de empleados (con jefes y sin subordinados) aumentó respecto a 2015 en casi un punto hasta situarse en el 70,8%. Por el contrario, el porcentaje de director de empresa pequeña, departamento o sucursal disminuyó en ocho décimas.

Por sexo, el porcentaje de hombres directores superó en 3,7 puntos al de mujeres en las empresas de pequeño tamaño. Diferencia, por otra parte, similar a la existente entre los porcentajes de hombres y mujeres ocupados independientes (sin jefes ni subordinados), que fue de 3,6 puntos. En el caso del puesto de empleado, el porcentaje de mujeres (77,6%) superó al de varones (65,2%) en 12,4 puntos.

Intermediación laboral y condiciones de trabajo

El número de asalariados en el año 2016 contratados a través de una empresa de trabajo temporal (ETT) fue de 454.500, lo que supuso el 3,0% del total de asalariados. Dicho porcentaje fue del 2,9% en 2015. Por su parte, un 1,8% de los asalariados (276.900 personas) obtuvo su empleo con la intermediación de una oficina de empleo pública. El porcentaje en 2015 fue de 1,7%.

El 92,8% de los ocupados en el año 2016 no trabajó ningún día en su domicilio particular. Un 3,5% trabajó en casa más de la mitad de sus días laborables y un 2,9% lo hizo ocasionalmente.

El 36,6% de los ocupados trabajó al menos un sábado al mes, porcentaje tres décimas inferior al registrado en 2015. Al igual que en 2015 y 2014, para un 60,6% de los ocupados el sábado no formó parte de su semana laboral en 2016. En cuanto al domingo, el 21,4% de los ocupados trabajó al menos uno al mes, frente al 22% del año 2015. Por su parte, un 77,0% de los ocupados no trabajó ningún domingo (cuatro décimas más que en 2015).

El 12,4% de los ocupados trabajó en jornada nocturna (12,7% en 2015). Un 6,6% lo hizo ocasionalmente y un 5,8% en más de la mitad de los días que trabajó. El porcentaje de trabajadores nocturnos varones (15,3%) superó al de mujeres (8,8%).

Dependencia

Un total de 280.900 ocupados trabajaron a tiempo parcial con objeto de disponer de más tiempo para cuidar a personas dependientes en 2016, lo que supuso un 4,3% más que en el año anterior. La gran mayoría de quienes trabajaron a tiempo parcial para poder a la vez ejercer la labor de cuidadores fueron mujeres. El 57,6% de ellas consideraron que no hay servicios adecuados para la atención a personas dependientes (niños, adultos, enfermos, personas con discapacidad, etc.) o que no pueden costearlos.

Parados

Las personas desempleadas en 2016 procedían, en su mayoría, de situaciones previas de empleo. Así, de los 4.481.200 parados de media en ese año, 4.027.400 habían trabajado anteriormente. El principal motivo de haber dejado su empleo fue la finalización del contrato, que afectó a 2.042.100 parados con empleo anterior (el 50,7% del total, frente al 48,8% de 2015).

En valores absolutos, los parados que dejaron su empleo hace tres años o más disminuyeron hasta 1.225.100 desde los 1.400.200 del año anterior. Esta fue, la categoría que más disminuyó en 2016, pasando a representar el 30,4% del total de parados con experiencia laboral, 0,5 puntos menos que en 2015. Otra razón de peso para acabar en el paro fue el despido o supresión del puesto, que afectó al 10,3% de los desempleados con experiencia laboral previa (frente al 12,4% en 2015).

El 50,7% de los parados con experiencia laboral previa en 2016 había dejado de trabajar por haber finalizado su contrato (frente al 48,8% de 2015) y el 10,3% por despido o supresión del puesto de trabajo (12,4% en 2015)

Formación

La submuestra anual de la EPA permite conocer el sector de estudios en el que la persona, en su caso, se ha especializado, así como distinguir cuántos titulados hay en las distintas áreas de conocimiento (salud, humanidades, tecnología, etc.). Los resultados de las variables de submuestra de la Encuesta de Población Activa (EPA) que se publican hoy incorporan una nueva clasificación de programas en sectores de estudio en la CNED-2014. Por ello, y para facilitar la comparación temporal, se han agrupado las categorías de sectores de estudio de la CNED-2000, utilizada hasta 2015.

Considerando la población española de 16 y más años, el 61,06% tenía Formación general y habilidades personales, que se corresponden con las personas que a lo sumo han alcanzado la enseñanza secundaria obligatoria o el bachillerato. El resto de la población tenía alguna especialidad, destacando el sector de estudios de Negocios, administración y derecho (9,25%); Mecánica, electrónica, otra formación técnica, industria y construcción (7,56%), y Salud y servicios sociales (4,98%).

Influencia de la formación en el mercado de trabajo

La población de 16 y más años formada en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) presentó una tasa de actividad cercana al 90% en el año 2016, algo más que las personas formadas en Ciencias sociales, periodismo y documentación (84,04%).

Por sexo, en cinco de las 12 categorías del sector de estudios analizadas la tasa de actividad femenina fue superior a la masculina. Las mujeres especializadas en Agricultura, ganadería, silvicultura, pesca y veterinaria alcanzaron una tasa de actividad del 87,33%. Los hombres especializados en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) tuvieron las mayores tasas de actividad (90,80%). Por el contrario, las personas con programas de Formación general y habilidades personales presentaron tasas de actividad del 48,23%. En el caso de las mujeres, estas tasas se situaron en el 39,44%.

El nivel de formación alcanzado y el sector de estudios de esta formación son factores determinantes de la tasa de actividad y de empleo de la población, tanto de su cuantía, como de la distancia entre la tasa masculina y la femenina. En 2016 la tasa de empleo fue de un 76,69% en aquellas personas formadas en Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC). Las que habían estudiado Ciencias naturales, químicas, físicas y matemáticas tuvieron una tasa de empleo del 73,39% y las formadas en Salud y servicios sociales, del 73,24%. Por el contrario, las personas con Formación general y habilidades personales tuvieron la menor tasa de empleo, del 36,04%.

En cuanto al desempleo, las tasas de paro más elevadas también se registraron en 2016 entre las personas que habían seguido Formación general y habilidades personales (25,26%). Por el contrario, las tasas de paro más bajas se dieron entre las personas formadas en Ciencias naturales, químicas, físicas y matemáticas (9,68%) y en Salud y servicios sociales (10,93%).

 

Las tasas de paro más elevadas y las de empleo más bajas correspondieron a quienes han estudiado Formación general y habilidades personales, que son las personas que, a lo sumo, han alcanzado la enseñanza secundaria obligatoria o el bachillerato

Las especialidades de estudios de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) y las de Ciencias naturales, químicas, físicas y matemáticas presentaron las tasas de empleo más elevadas en 2016. Ciencias naturales, químicas, físicas y matemáticas tuvo también la tasa de paro más reducida

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