En 2018 se registraron 135 agresiones a personal sanitario en la provincia, la cifra más alta en 10 años

12 fueron físicas y 123 verbales

Los profesionales de la Sanidad piden soluciones ante la proliferación de agresiones

Las agresiones a personal sanitario continúan incrementándose. Según ha informado el sindicato CSIF, en este Día Nacional Contra las Agresiones en el Ámbito Sanitario, en el año 2018 se registraron un total de 135 agresiones en la provincia de Huelva, de las cuales 12 (un 8,8%) fueron físicas y 123 (un 91,2%) verbales, como gritos, amenazas o insultos. Estos datos suponen que cada dos días se produce una agresión en la provincia de Huelva y, en relación a 2017, el número se incrementó en 39 (en aquél año se informó de un total de 95).

Si se analizan los datos de los últimos diez años, 2018 concentró el mayor número de agresiones en Huelva con 135, dos más que en 2016, el año que hasta ahora registraba las cifras más elevadas.

Del total de agresiones físicas y verbales que se produjeron en la comunidad andaluza el año pasado -explica CSIF- las cifras en el ámbito onubense supusieron un 10,9% sobre el total de 1.234 agresiones en la comunidad. Huelva es la cuarta provincia en número de agresiones por detrás de Málaga, Sevilla y Cádiz. Los datos registrados en el ámbito onubense suponen un 10,9% del total de agresiones en Andalucía.

Estos datos, a juicio de CSIF, “son cada vez más preocupantes y generan una clima de alarmismo e inseguridad para los profesionales que cada dos días sufren una agresión en nuestra provincia”. El responsable provincial del sector de Sanidad, César Cercadillo, asegura que “el aumento de las cifras refleja un verdadero problema en la Sanidad pública. Algo está fallando; desde los planes de prevención hasta los protocolos de intervención. No es lógico ni justo que los profesionales tengan que acudir a sus puestos de trabajo con miedo, con tensión y con la preocupación no sólo de atender a sus pacientes, sino también de poder ser agredidos en cualquier momento”.

El incremento de agresiones, según CSIF, “no es más que el reflejo del verdadero problema actual de la sanidad pública: falta de inversión y escasez de personal”. Según explica Cercadillo, “las citas se demoran, se alargan las listas de espera y se reduce el tiempo de atención al paciente. Todo ello, en ocasiones, influye en los pacientes, que se dejan llevar por el nerviosismo y proyectan esa frustración en los trabajadores, que son los que los atienden, los que dan la cara frente a los cargos directivos que gestionan la sanidad desde sus despachos, siendo los principales responsables de las caóticas situaciones que se dan”.

En cuanto a las razones que provocan estos actos violentos, ya sean físicos o verbales, el sindicato apunta principalmente al desacuerdo con la atención recibida, sobre todo por los tiempos de espera y los minutos dedicados a la atención al paciente. “Todo ello provocado por la falta de personal y los criterios del SAS en cuanto al tiempo que los profesionales pueden dedicar a los usuarios y el número de casos que se deben atender al día”, asegura.

Plan de choque

Para reducir estos datos de agresiones, CSIF reclama un pacto entre administraciones para establecer mayores medidas de seguridad y protocolos de actuación que las eviten. De la misma forma, Cercadillo destaca que “las plantillas son las que atienden a los pacientes, con menos dotaciones y recursos, y con una demanda de servicios y prestaciones que se sigue incrementando”.

Además, CSIF continúa con el trabajo de concienciación sobre el respeto en los centros de trabajo con el lema ‘El respeto es tarea de todos’ para conseguir la erradicación de la violencia en el trabajo. El objetivo es “sensibilizar a las administraciones públicas, a los propios profesionales y a los ciudadanos del grave problema que suponen las agresiones a los empleados públicos que desarrollan su trabajo en el entorno de los servicios de salud”.

CSIF asegura que existe una normalización ante la agresividad que hay que erradicar. “Todos podemos colaborar para que se reduzca la siniestralidad derivada de las agresiones luchando contra la permisibilidad ante ella. Se ha perdido el respeto a los profesionales que nos cuidan y debemos trabajar para reinstaurarlo”, apunta Cercadillo.

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