
Una información publicada en el ‘El País’ en la que se afirma que el Gobierno se plantea establecer un pago «simbólico» por el uso de las autovías no concesionadas, hizo saltar las alarmas ayer.
El ministro de Fomento en funciones, José Luis Ábalos, salía a paso en Telecinco y aseguraba que las autopistas y autovías, salvo las que operan bajo una concesión, son las únicas infraestructuras en materia de transporte que no están sometidas a un pago por uso.
El ministro recordaba que en la legislatura pasada el PSOE planteó la creación de una subcomisión de estudio sobre la financiación de la red de carreteras de alta capacidad que no llegó a constituirse y aseguraba que el objetivo de esta subcomisión era abordar cómo financia España esta red de alta capacidad, «concretamente las autopistas y autovías gratuitas para el usuario y que tienen un coste para el erario público de 1.100 millones de euros en conservación».
Recalcaba el ministro en funciones que «es la única infraestructura en materia de transportes en la que el usuario no abona nada, salvo las concesionadas. En el resto todas están sometidas a un pago por uso. Es una reflexión y también cómo se puede derivar a la política social el uso de estos instrumentos. Pero es un debate que ni siquiera se ha iniciado».
Ábalos ha asegurado que hay que abordar de manera urgente este debate teniendo en cuenta dos principios: el que contamina paga y el pago por uso. Además, afirma que no puede haber territorios donde estas infraestructuras son de pago y otros donde no lo son. «Es uno de los retos del nuevo Gobierno. Mi idea es que hay que aplicar esos dos principios», confirma Ábalos.
Por su parte la ministra de Hacienda en funciones, María Jesús Montero, indicaba en Antena 3 que el Gobierno está estudiando «diferentes fórmulas que ya existen en otros países europeos para el mantenimiento de la red de autovías y autopistas, que comporta un gasto de en torno a más de 1.000 millones de euros anuales». Llegó a citar al vecino Portugal que cobra el paso por sus autovías, pero no tuvo en cuenta el perfecto estado de la red viaria portuguesa a comparación del maltrecho y lleno de baches y parches de la red viaria española».
Montero salía por la tangente afirmando que «no hay ninguna propuesta concreta sobre este posible pago» y vinculaba la información al debate producido hace algunos meses en el Congreso, en el que se proyectó la creación de una Comisión para debatir cómo financiar las infraestructuras públicas y la red de vías de alta capacidad.
No obstante, dijo que se trata de buscar la «mejor fórmula que permita el mantenimiento de la red de alta capacidad. «Hay que tomar una decisión para poder invertir los más de 1.000 millones de euros que comporta el gasto en mantenimiento de autopistas y autovías, y seguir desarrollando más infraestructuras», declaró.


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