Asentamientos: piden servicios higiénicos y alojamiento digno para  protegerse del coronavirus

Construcción de una chabola en el asentamiento de Lepe

«Las personas que malviven en los asentamientos de chabolas de Lepe consideran insuficiente las labores de información y de desinfección que llevarán a cabo los efectivos de la UME recién desplegados en la provincia de Huelva», según dicen en ASNUCI.

Afirman que la desinfección con productos químicos no se puede ni se debe hacer en los asentamientos y advierten que los puntos de agua que se han anunciado (dos en Lepe) ya existían antes de la pandemia. “Necesitamos urgentemente servicios higiénicos con duchas para seguir las medidas de higiene recomendadas y un alojamiento digno donde confinarnos para protegernos nosotros y el resto de la población local de la expansión del coronavirus”, afirman desde Asnuci.

Esta asociación, que tiene sede y un centro de estancia diurna en Lepe, está integrada por mas de 1.500 personas, en su inmensa mayoría migrantes de origen africano, muchas de las cuales residen en las chabolas. La organización recuerda que estas personas «son en su mayoría trabajadoras temporeras en los campos onubenses, que viven en los asentamientos en contra de su voluntad porque no hay pisos de alquiler para ellas, porque las empresas se desentienden de las condiciones en las que viven sus empleados y porque en la provincia de Huelva no hay albergues municipales para temporeros (sí los hay en Jaén, por ejemplo)».

En Asnuci aseguran que estos días de reducción generalizada de actividad laboral, «los temporeros chabolistas siguen yendo a trabajar a los campos onubenses, contribuyendo al necesario abastecimiento de alimentos a la población española y a que no se hunda la economía provincial. Se merecen un aplauso cada tarde”, recuerda Asnuci.

“Estamos en un estado de alarma y pedimos que se pongan en práctica medidas excepcionales para hacer realidad el compromiso del Gobierno de atender a las personas vulnerables de los asentamientos. Entre estas medidas proponemos la instalación inmediata de módulos prefabricados de aseos y duchas junto a los asentamientos, el alojamiento de sus habitantes en hoteles, la habilitación de gimnasios y vestuarios de colegios, institutos y polideportivos ahora cerrados, la adecuación de zonas de acampadas en campings de uso turístico o el traslado de estos temporeros a los  módulos habitacionales destinados a las mujeres marroquíes contratas en origen que no han podido venir tras el cierre de fronteras. Recordemos una vez más que la inmensa mayoría de los residentes en asentamientos son trabajadores agrícolas y que ahora van a hacer más falta que nunca”, recuerdan.

Asnuci advierte que en los asentamientos de la provincia de Huelva viven más de 3.000 personas. «Es una emergencia provincial porque estos enclaves son un foco peligrosísimo de contagio de la pandemia. Si no reaccionamos por vergüenza ante unas condiciones indignas que escandalizaron al relator de la ONU hace pocas semanas, hagámoslo antes de que la expansión de la pandemia estalle de forma especial en la provincia de Huelva. Y cada día que pasa sin dar soluciones asumimos demasiados riesgos”, termina la ONG, que ofrece su colaboración a las administraciones y demás agentes implicados.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

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