Opinión



La Unidad de Neumología del Infanta Elena recibe el premio a la mejor comunicación en Neumosur

Reconoce el esfuerzo en la detección precoz y tratamiento de pacientes con déficit de alfa-1-antititripsina

Este reconocimiento premia el estudio descriptivo realizado la doctora Ana Fulgencio junto con el grupo de profesionales de la Unidad

La Unidad de Neumología del Hospital Infanta Elena ha sido galardonada, durante la celebración de la edición virtual del 46º Congreso de Neumosur (Asociación de Neumología y Cirugía Torácica del Sur), con el Premio a la Mejor Comunicación presentada, por un trabajo basado en el programa de búsqueda activa y puesta en tratamiento de personas con déficit de la proteína alfa-1-antititripsina (DAAT) que ha llevado a cabo durante los dos últimos años en el centro hospitalario. Se trata de una enfermedad considerada rara que, si no se trata a tiempo, provoca daños muy importantes en el sistema respiratorio.

Este reconocimiento a su labor por parte del resto de especialistas de Andalucía, premia el estudio descriptivo realizado la doctora Ana Fulgencio junto con el grupo de profesionales de la Unidad, acerca de las características de los pacientes diagnosticados de déficit de alfa-1-antitripsina en el área sanitaria del Infanta Elena y las acciones llevadas a cabo para su diagnóstico y seguimiento. Medidas que resultan esenciales teniendo en cuenta que se trata de una enfermedad hereditaria que, diagnosticada a tiempo y con la adopción de ciertas medidas de prevención primaria y tratamiento, puede reducir sensiblemente los daños provocados en el pulmón a consecuencia de la ausencia de este compuesto.

La alfa-1-antitripsina es una proteína que protege al pulmón frente a los daños externos como las infecciones respiratorias y el humo, sobre todo el procedente del tabaco. En el caso de estos pacientes, los problemas provocados por el humo del tabaco y otro tipo de elementos son mucho mayores puesto que, al no disponer de este sistema natural de protección, el pulmón se encuentra mucho más expuesto y los daños son mucho mayores, provocando a su vez enfermedades respiratorias graves a edades más tempranas.

La disnea o sensación de falta de aire suele ser el primer síntoma y por lo general aparece entre los 30 y los 45 años de edad. Ésta puede acompañarse de tos y ruidos respiratorios, aumentando la susceptibilidad del paciente a las infecciones respiratorias. También al diagnóstico pueden existir signos de afectación hepática de distintos niveles.

En estos casos resulta fundamental, además de prescribir el tratamiento sustitutivo y el seguimiento necesario del paciente, incidir en el abandono del tabaco e insistirles en el mantenimiento de una vida saludable en el que deben evitar también los ambientes cargados de humo y similares, deben procurar seguir una dieta mediterránea y realizar ejercicio físico diario. Cuánto antes se realice el diagnóstico, menor es el daño sufrido por el paciente a consecuencia de este déficit.

Encontrar un paciente portador de una de las mutaciones que producen el déficit de la proteína permite no sólo ayudarle a él a mejorar su salud y evitar el daño irreversible en su sistema respiratorio, sino también la posibilidad de realizar el estudio familiar, ya que se trata de una enfermedad hereditaria y poder detectar los casos más severos a edades más precoces antes de que se produzca daño pulmonar.

Gracias a este programa de búsqueda, se han podido detectar en el Hospital Infanta Elena en solo dos años 43 pacientes afectados, residentes sobre todo en tres pueblos de su área sanitaria, como son Lepe, Isla Cristina y Bollullos del Condado, en los que se ha detectado un mayor número de casos. Además del diagnóstico y del estudio familiar, 5 de ellos se encuentran en tratamiento y con seguimiento por parte de la Unidad.

Para su diagnóstico se realizan diferentes pruebas y, en caso de detectar afectación moderada o grave se activa, en colaboración con el Hospital de Día Médico del centro hospitalario, un tratamiento de terapia sustitutiva que consiste en administrar por vía intravenosa la proteína que falta. De esta forma, los pacientes pueden acudir de forma ambulatoria para recibir su dosis mensual sin necesidad de estar ingresados, lo que resulta más cómodo para el paciente y más seguro al evitar la hospitalización, sobre todo en estos últimos meses de pandemia.

Con este premio no solo se pone en valor el estudio llevado a cabo por el grupo de trabajo y presentado en el Congreso, sino también el esfuerzo y la apuesta de la Unidad por la búsqueda continua de estos casos, ya que se trata de una enfermedad que se encuentra infradiagnosticada en estos momentos. Desde las sociedades científicas se insiste en la puesta en marcha de estos programas, ya que con un diagnóstico a tiempo y la implementación de medidas de prevención primaria y tratamiento, se puede disminuir el daño que se produce en el pulmón evitando la aparición de enfermedades pulmonares como la Enfermedad Pulmonar Obstructiva Crónica (EPOC) y la insuficiencia respiratoria, llegando a necesitar, en algunos casos, hasta el trasplante pulmonar.

Desde el centro hospitalario se ha querido destacar también el esfuerzo de sus profesionales por la salud de todos y el compromiso de la organización por la puesta en marcha de programas de salud preventivos que ayuden a evitar enfermedades prevenibles, así como la mejora de la salud y la calidad de vida de la población.

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