Opinión



Cruz Roja Huelva realiza más de 840 atenciones en una temporada de playas marcada por la pandemia

 Más de 30 personas de Cruz Roja han prestado su servicio en las playas de El Parador, Nuevo Portil, Caño de la Culata y Playa San Miguel, en colaboración con los ayuntamientos de Moguer y Cartaya

Cruz Roja Huelva, en colaboración con los ayuntamientos de Cartaya y Moguer, ha cerrado los dispositivos de prevención, socorro y salvamento en las playas de Nuevo Portil, Caño de la Culata y San Miguel, en El Portil; y El Parador, en Mazagón, con un total de 844 intervenciones, en un año marcado principalmente por la adaptación a los protocolos de protección frente a la COVID19. En estos enclaves, Cruz Roja y los municipios han mantenido un operativo integrado por cuatro puestos de socorro, dos embarcaciones de salvamento, dos ambulancias, dos kayaks, dos quads y más de 30 personas altamente cualificadas para actuar en prevención general, seguridad frente a la pandemia e intervención en emergencias.

Desde junio y hasta mediados de septiembrela mayor parte de estas intervenciones fueron  atenciones sanitarias para asistir incidencias como pequeñas heridas, contusiones por caídas, picaduras, insolaciones y golpes de calor y quemaduras solares.

En este periodo, los dos equipos de salvamento de Cruz Roja Huelva rescataron a 25 personas que se encontraban en situación de peligro en el agua, situaciones que suelen darse por descuidos o desconocimiento de las playas. Asimismo, los equipos recataron a 53 personas de embarcaciones, tablas y otros artefactos flotantes que quedaron fuera de control.

De igual modo, el operativo de Cruz Roja, gracias a sus vehículos totalmente equipados y su personal especializado, se encargó de evacuar a 29 personas, cuyos síntomas requerían el traslado a centros de salud o centros hospitalarios. De igual modo, el dispositivo ayudó en la búsqueda y localización de 13 personas perdidas en la playa y que, gracias a la intervención de los equipos, volvieron con sus familias sin sufrir daño alguno.

Pero además de la función preventiva y sanitaria, el trabajo de Crruz Roja en las playas tiene un importante componente social, fundamentalmente debido al programa ‘Un baño sin barreras’, que este año, en su 21 edición, ha hecho posible que más de 130 personas con problemas de movilidad hayan podido disfrutar de la playa. Y todo, gracias al compromiso de más de 30 personas voluntarias y la cooperación de la Obra Social de La Caixa y de los ayuntamientos de Huelva y Cartaya.

La presencia de Cruz Roja en las playas muestra el compromiso de la Organización con la seguridad y la calidad en la atención a las personas, porque no se limita a prestar un servicio, sino que va más allá, asegura Lorenzo Ramírez, referente de Socorros y Emergencias de Cruz Roja Huelva y responsable de un dispositivo que este año “ha multiplicado su esfuerzo, desde la formación, con todo lo necesario  para hacer frente a la COVID-19, hasta la propia intervención, pasando por la prevención, siempre uno de los principios fundamentales de Cruz Roja, pero vital este año para extremar al máximo la prevención frente a la pandemia y, cómo no, frente a los riesgos del mar”.

Así, ante el actual contexto originado por la COVID-19, nuestro personal, siempre con el apoyo de los ayuntamientos de Moguer y Cartaya, ha llevado a cabo otras labores adicionales a su habitual rol de ‘rescates’, como apoyar en ámbitos como la ordenación de las playas, siempre en coordinación con los distintos ayuntamientos“, recalca Ramírez.

Esta ha sido la principal novedad del Plan de Playas de Cruz Roja, “el rol añadido que han tenido nuestros socorristas y que han podido colaborar en aquellas tareas que permitían contribuir a la seguridad y al buen funcionamiento de la playa”, explica el portavoz de Cruz Roja.

Estas nuevas funciones, recogidas en el Plan de Contingencia frente al COVID-19 establecido por Cruz Roja, han convertido de facto al personal de la Organización en ‘agentes de sensibilización frente al virus’, contribuyendo a la difusión de mensajes de prevención, o apoyando en el mantenimiento de la distancia social o de los aforos establecidos en los distintos espacios.

El Plan de Contingencia de Cruz Roja incorporaba además protocolos específicos de seguridad para el personal de la Organización, así como consejos a la población. “La clave está en el comportamiento de la ciudadanía y en seguir unas pautas básicas como la distancia social, el respeto a los aforos y una adecuada higiene, como el lavado de manos e, insisto, desde este punto de vista, hay que felicitar a todos los ciudadanos”, destaca el responsable de Socorros y Emergencias.

Cambian algunas cosas, pero se mantienen las máximas que Cruz Roja aplica desde hace más de 60 años en las playas en las que presta servicio, prevenir accidentes y salvar vidas, indica el portavoz. “Nuestros equipos de playas ponen mucho énfasis en la prevención para no tener que actuar; nuestra experiencia nos dice que si logramos que las personas mantengan actitudes seguras, evitamos la mayor parte de los riesgos”.

DATOS NACIONALES

Cruz Roja ha realizado más de 44.000 atenciones durante la actual campaña de playas (entre el 21 de junio y el 15 de septiembre). La mayor parte de las asistencias han sido de carácter sanitario (31.000), que incluyen atenciones por picaduras, esguinces, luxaciones y erosiones.

Tras las sanitarias, también destaca el número de asistencias sociales (9.500), entre las que se recogen actividades como el baño adaptado, que permiten a personas con discapacidad el poder disfrutar de un baño seguro en el mar y que sus familiares puedan disponer además de una valiosa ayuda para disfrutar también del descanso. El rescate de personas (1.600) o la atención a menores extraviados (546) son otras intervenciones de esta atípica temporada de playas.

En este nuevo contexto marcado por el COVID-19, cerca de 1.100 profesionales del salvamento (entre socorristas acuáticos, personal sanitario, conductores, etc) han prestado su servicio en 245 playas.

El Plan de Contingencia frente al COVID-19 del Plan de Playas 2020 incluía otras tareas de los socorristas, en algunos casos alternativas a sus labores habituales, que se han desarrollado de forma coordinada con los ayuntamientos con el fin de contribuir a la ordenación de las playas, convirtiéndose de facto en agentes de sensibilización frente al virus

Sé el primero en comentar...

Escribe una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*