El SAS refuerza su apoyo a los cuidadores a través del Programa de Salud Mental

dirigidas principalmente a paliar la problemática causada por el COVID-19

Salud y Familias redobla su apuesta por mejorar la Salud Mental en Andalucía con la incorporación de 105 nuevos profesionales sanitarios en las Unidades de Gestión Clínica
El Servicio Andaluz de Salud (SAS), a través del Programa de Salud Mental, está trabajando en varias iniciativas con la finalidad de cuidar a las personas que cuidan. Van dirigidas principalmente a paliar la problemática causada por el COVID-19, fundamentalmente a nivel de salud mental, tanto entre las personas y familiares que la han padecido, como sobre los profesionales que han estado en primera línea combatiendo la pandemia.

Para ello, se han puesto en marcha una serie de medidas para la mejora de las patologías que afectan a la Ansiedad, Depresión y Somatización (ADS), que son las que más están saliendo a la luz a consecuencia de la pandemia. Entre otras, destacan: favorecimiento de la estabilidad en las plantillas, con contratos de más larga duración y vinculados al mismo centro; realización de campañas que animen a la ciudadanía a usar recursos internos o comunitarios y no demandar medicalización para afrontar los problemas de la vida cotidiana; o incremento de la oferta de psicoterapia de evidencia probada.

También se ha apostado por la concienciación y formación a los profesionales que prescriben fármacos sobre la necesidad de ‘desprescribir’; implementación de un programa de deshabituación de benzodiacepinas dirigido a pacientes (en el que se ponga en valor el papel de medicina de Atención Primaria, de farmacia comunitaria, de los programas de activos en salud, de la enfermería comunitaria, etc.); aplicación de medidas de mejoras para evitar las dificultades para compartir información sobre pacientes entre todos los profesionales asistenciales intervinientes; o puesta en marcha de un plan específico para el abordaje del suicidio.

Finalmente, se trabaja en un aumento de la promoción de la salud mental; trabajar los espacios de colaboración Atención Primaria–salud mental; y utilización del contrato terapéutico como herramienta para garantizar el compromiso y la adherencia a las intervenciones terapéuticas.

Todas estas medidas se están llevando a cabo entre profesionales de la Salud Mental de Andalucía (en torno a 2.800 profesionales), profesionales de Atención Primaria y profesionales de atención especializada trabajando de forma coordinada en los diferentes aspectos de las medidas comentadas.

Refuerzo de profesionales

Por otro lado, como ya anunció la Consejería de Salud y Familias, el Sistema Sanitario Público Andaluz incorpora 105 nuevos profesionales sanitarios en las Unidades de Gestión Clínica (UGC) de Salud Mental de Andalucía, con el fin de reforzar la actividad asistencial y mejorar la calidad de la atención de las personas con problemas de salud mental. Son 40 facultativos especialistas (psiquiatras o psicólogos clínicos), 40 enfermeras especialistas en salud mental y 25 psicólogos clínicos. El coste aproximado de esta contratación es de 4,5 millones de euros.

Estos nuevos recursos se engloban dentro del proyecto de mejora a corto plazo de la Salud Mental en Andalucía, que cuenta con dos medidas relevantes que serán piloto y cuya eficacia se evaluará tras su puesta en marcha.

La primera medida consiste en mejorar la atención a los trastornos mentales graves a través de la implantación de Equipos de Tratamiento Intensivo Comunitario (ETIC) en las Unidades de Gestión Clínica de Salud Mental (UGC). Estos ETIC están dirigidos a personas con trastornos mentales graves de larga evolución y con escasa adherencia a su plan de tratamiento; personas con trastornos mentales graves en contextos vulnerables o en riesgo de marginación; y afectados por primeros episodios psicóticos.

Para llevar a cabo esta medida se contratan 40 facultativos y 40 enfermeras especialistas, que prestarán asistencia en cada una de las 25 UGC de Salud Mental de Andalucía. Todas las unidades contarán al menos con un equipo; y el resto de profesionales se distribuirán en base a criterios geográficos y poblacionales.

La segunda medida consiste en la incorporación de un psicólogo clínico dinamizador de las interacciones asistenciales con Atención Primaria; una figura que servirá de enlace con los médicos de Familia, profesionales de enfermería y trabajadores sociales.

Los objetivos de esta medida es conseguir una mayor coordinación con la Atención Primaria y, por ende, una disminución del número de derivaciones a Salud Mental. Además, se persigue una menor medicalización tanto del sufrimiento emocional no patológico como de los trastornos mentales comunes. Cada una de las 25 unidades de gestión clínica contará con un psicólogo clínico.

Salud y Familias redobla su apuesta por mejorar la Salud Mental en Andalucía con la incorporación de 105 nuevos profesionales sanitarios en las Unidades de Gestión Clínica

 

 

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