
El precio máximo de la bombona de butano de 12,5 kilogramos se incrementará un 4,91% a partir de mañana, 18 de enero, hasta situarse en 17,76 euros, un 5,0% más que en la última revisión de la tarifa en el pasado mes de noviembre, cuando estaba en 16,92 euros.
Con esta nueva revisión, el formato estándar de 12,5 kg cuesta 84 céntimos más que en noviembre de 2021 y es un 33,4% más cara que hace un año, cuando en enero de 2021 su precio era de 13,31 euros (4,45 euros más), según Facua-Consumidores en Acción
Esta subida se debe al alto valor de las cotizaciones de la materia prima pese a haberse reducido casi un 9,4% respecto al bimestre anterior, a lo que se suma el incremento de los fletes (+35,2%) y la depreciación del euro frente al dólar (-2,8%).
Para compensar el incremento de precios, el Gobierno aprobó en octubre una mejora del bono social térmico con cargo a los presupuestos de 2021, con 100 millones de euros adicionales, hasta los a 202,5 millones. En virtud de esta medida, la compensación para los consumidores vulnerables, que depende de la zona climática en que vivan, ha aumentado de un mínimo de 25 euros a 35 euros, el equivalente a unas dos bombonas, y de un máximo de 123 euros a 370 euros.
Facua recuerda que, hasta ahora, el máximo histórico de la bombona habían sido los 17,50 euros que tuvieron que abonar los usuarios durante casi la mitad de la décima legislatura, entre el 14 de mayo de 2013 y el 16 de marzo de 2015 (un total de 672 días), con Mariano Rajoy al frente del Ejecutivo. El precio más alto durante los gobiernos de Zapatero fueron los 15,19 euros vigentes desde el 1 de octubre de 2011 (a 81 días del fin de su segunda legislatura) y que Rajoy mantuvo hasta el 31 de marzo de 2012.
En los últimos quince años, el precio más bajo del butano ha sido el fijado en abril de 2005, 9,38 euros. Facua insiste al Gobierno de Pedro Sánchez y reclama que modifique los instrumentos de cálculo en la revisión de tarifas que aseguren la protección de los intereses económicos de los consumidores.
El precio de la bombona estándar de 12,5 kg se establece a partir del 18 de enero de 2022 en 17,76 euros (incluidos los 0,015 euros por kg del impuesto de hidrocarburos y el 21% de IVA) frente a los 16,92 euros de noviembre de 2021. En septiembre de ese mismo año se fijó en 16,13 euros; en julio, en 15,37 euros; en marzo, en 13,96 euros y ya en enero, en 13,31 euros.
El nuevo precio del butano pasa a ser de 115,9037 céntimos de euro por kilogramo (sin incluir impuestos), según una resolución que aparece en el Boletín Oficial del Estado (BOE).
El gas licuado de petróleo (GLP) envasado es una mezcla de hidrocarburos, principalmente compuesta de butano, que sirve como alternativa al gas natural para su consumo energético en envases a presión, especialmente en poblaciones o núcleos urbanos sin conexión a la red de gas natural.
Actualmente, se consumen 68 millones de envases de GLP de distintas capacidades, de los cuales 53 millones se encuentran sujetos al precio máximo regulado (el 78%). Se trata de un combustible en retroceso: desde 2009 a 2018 el consumo total de GLP envasado ha descendido un 20%.
Baja un 1,5% el gas licuado por canalización
También se ha publicado en el BOE el nuevo precio máximo del gas licuado de petróleo (GLP) canalizado. A partir de mañana martes, bajará un 1,5% la factura para un cliente medio respecto a los precios en vigor, sumando así su segundo retroceso consecutivo.
Este descenso se debe a la caída mensual de la cotización internacional del propano (-4,71%) y, en menor medida, a la depreciación del euro frente al dólar (-0,97%), compensada en parte por la ligera subida de la cotización internacional del butano (+0,37%) y el incremento de los fletes (+6,45%).
La actividad de suministro de GLP por canalización consiste en el suministro de gas propano mediante una red de distribución alimentada desde un depósito donde se almacena el gas en forma líquida. Esta modalidad permite un suministro al cliente de forma constante, con facturación mediante contador, sin necesidad de pedido previo, lo que convierte al GLP canalizado en una alternativa al suministro de gas natural en pequeñas poblaciones o núcleos urbanos alejados de la red de gas natural.
Esta actividad tampoco está liberalizada. Sus precios son regulados por la Dirección General de Política Energética y Minas.


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