Los cinco miembros de una banda de hachís de Vigo transportaban la droga a esa localidad gallega desde un tanatorio de Huelva en 2017. La banda compraba los alijos de hachís en un tanatorio de la capital onubense, cruzaba Portugal en coches con compartimentos secretos donde ocultaba la droga y terminaba en Redondela, desde donde vendían la droga a clientes de la ría de Vigo.
Los ya detenidos y juzgados, llegaron a utilizar 17 coches distintos y planeaban sus rutas en el bar y la discoteca de uno de los acusados, según ha informado La Voz de Galicia.
El cabecilla de la banda negociaba la adquisición de la droga por teléfono y en encuentros con los suministradores de hachís en un tanatorio de Huelva y en otros puntos de Andalucía. La Policía Nacional de Vigo, que les seguía la pista desde hacía tiempo, pudo comprobar en enero de 2017 cómo varios de los acusados acudían al tanatorio onubense con una furgoneta y un coche lanzadera a recoger la mercancía.
Los cinco traficantes han sido juzgados este miércoles en Vigo. Todos ellos se han declarado culpables y aceptado penas de hasta dos años y un mes de cárcel como máximo y que no tendrán que cumplir. También han aceptado pagar cada uno multas de 250.000 euros que, en conjunto, suman 1,25 millones de euros.


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