
El I Barómetro de Alimentación y Consumo de la Asociación Española de Consumidores refleja que el 83% de los consumidores se considera vulnerable en la alimentación. Este barómeto analiza diversas cuestiones como los hábitos de compra de los consumidores, el precio de los alimentos, el grado de conocimiento de sus derechos o las preferencias de compra.
Los primeros datos de la encuesta van enfocados a la consideración de los consumidores como vulnerables. El 83% considera que sí lo es, siendo el principal motivo el nivel de renta (82%). Esto ha implicado cambios para el 93% de los consumidores en cuanto a sus hábitos de compra, siendo la reducción del gasto en alimentación la opción más elegida por los consumidores, seguida de una mayor búsqueda de las ofertas.
Respecto a esas ofertas, son recibidas en un 60% por los consumidores a través de la telefonía móvil. La publicidad a través de los medios de comunicación ocupa el segundo lugar con un 19%.
En cuanto al canal de compra, el 67% lo hace presencialmente frente a un 33% que ya hace sus compras online. Así, se prefieren los supermercados e hipermercados (69%) frente al pequeño comercio (31%)
También analiza el Barómetro la percepción de los consumidores en cuanto al precio de los productos. El 86% considera que es caro y, además, el 88% de los encuestados considera que las medidas actuales para paliar los efectos de la crisis de precios en la alimentación son insuficientes.
Otro dato importante es que solo el 32% compra productos ecológicos o biológicos como forma más natural o sana de alimentarse. En cambio, el 68% no los compra por el elevado precio que presentan (66%).
El precio es actualmente el factor más importante para el consumidor para realizar la compra en un establecimiento o en otro (35%). Se prima esta variable frente a la calidad (18%).
Un dato muy negativo de la encuesta realizada a los consumidores es que sólo un 60% ha reclamado si ha tenido algún tipo de problema de consumo. Hay un 40% por tanto que, a pesar de considerar que se han vulnerado sus derechos, no ha realizado ningún tipo de queja o reclamación.
En cuanto a la información de un producto, el 45% acude a internet, frente a un 28% que lee la etiqueta. Esto se enlaza con que sólo un 16% lee siempre la etiqueta.
Del etiquetado, lo que más se tiene en cuenta es la composición y los ingredientes del producto (22%), la cantidad (16%) y la fecha de caducidad o consumo preferente (14%).
A pesar de que el 95% de los consumidores consideran que la alimentación influye en la salud, sólo un 56% de ellos considera que lleva una alimentación saludable, sobre todo, por el precio de los alimentos más sanos (35%) y por la falta de tiempo (38%)
Hablando de términos medioambientales, la encuesta deja datos importantes, como que el 41% de los consumidores aprovecha mejor los alimentos para no tener tanto desperdicio y que un 55% no tiene en cuenta la reducción de la contaminación medioambiental. Los que sí lo hacen tienen como medida principal el reciclaje (55%) o la utilización de bolsas multiusos en las compras (21%)
La Asociación Española de Consumidores inciden estos días en la necesidad de que las grandes empresas tengan una mejor responsabilidad social corporativa de cara a las políticas de consumo. En esta línea, el 80% de los consumidores considera que la valora y el 96% considera que se debe incluir en esa RSC el respeto a la atención al cliente y a los derechos de los consumidores (96%).
Finalmente, se ha preguntado si se considera que las administraciones públicas apuestan debidamente por la defensa de los derechos de los consumidores en el ámbito de la alimentación y un 65% de los ciudadanos consideran que no se hace adecuadamente. Quizás por eso se confía más en los medios de comunicación (42%) y en las asociaciones de consumidores (36%) frente a las administraciones públicas (4%).


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