
El presidente de la Junta, Juanma Moreno, ha mantenido un encuentro en Bruselas con el vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea, Maroš Šefčovič, al que le ha trasladado la difícil situación que Andalucía está atravesando como consecuencia de la sequía y la falta de agua.
Moreno ha pedido a la Comisión Europea el Fondo de Solidaridad para la sequía, ya que ha indicado que el cambio climático está produciendo catástrofes naturales, siendo la sequía una consecuencia de ello, lo que está generando problemas a muchas regiones de Europa, ya que tiene un impacto importante en el PIB, en el empleo, el progreso y en la capacidad de convergencia con la Unión Europea.
A este respecto, ha explicado que la activación de este fondo se debe llevar a cabo a través de los Estados por lo que ha apuntado que el Gobierno de España debe jugar un papel a favor. Además, ha recordado que ya ha habido otros ejemplos que lo han solicitado como es el caso de Chipre o Rumanía que han vivido situaciones de sequía extrema y donde ha habido un fondo exclusivo y finalista para políticas de emergencia en materia hidráulica.
Moreno ha calificado esta reunión como cordial e interesante y en la que se han abordado distintas cuestiones, pero, especialmente, la falta de agua y el daño que está generando en la actividad económica, el progreso y el bienestar de los ciudadanos.
En este sentido, ha incidido en que Andalucía quiere que el agua entre en la agenda política e institucional de la Comisión Europea por lo que esta comunidad está alzando la voz para que este asunto sea un eje estratégico y esté en el debate político e institucional de la UE.
De este modo, he insistido en la importancia de que se tenga en cuenta la singularidad hídrica y climática de Andalucía y que la UE ayude a la comunidad andaluza y a todas las regiones europeas y, especialmente, a las del sur que están padeciendo las consecuencias del cambio climático y el déficit hídrico por la falta de agua.
El presidente andaluz ha manifestado que Andalucía alimenta a más de 500 millones de ciudadanos europeos con productos sostenibles y de máxima calidad y que el agua es esencial para poder hacerlo y seguir desarrollando su capacidad productiva, turística o industrial.
También se ha referido a la grave situación que está atravesando la agricultura y la ganadería en España por esta falta de agua y estos largos períodos de sequía por lo que ha abogado por poner en marcha un plan de acción nacional coordinado entre todas las administraciones para poner recursos para los agricultores y ganaderos porque, según ha dicho, «de no ser así muchas generaciones abandonarán esta actividad y ello supondrá el aumento de zonas despobladas en España, el descuido medioambiental de éstas y que no haya soberanía alimentaria. «Comparto la decepción y la frustración de los agricultores andaluces».


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