La vuelta al cole en Andalucía: más de 7 de cada 10 familias incrementan su gasto

y más de la mitad recurre a sus ahorros

El gasto en material escolar también aumenta

La vuelta al cole llega este año con una fuerte carga económica para las familias andaluzas. Según una encuesta de Ipsos para Back Market, el marketplace líder en tecnología reacondicionada, el 73% de los hogares de la comunidad ha aumentado su gasto en tecnología educativa respecto al año pasado, y el 33% afirma que el incremento ha sido notable.

Esta presión se traduce en medidas drásticas para cuadrar el presupuesto: más de la mitad (55%) ha tenido que echar mano de sus ahorros para afrontar estos gastos, un 54% considera que supone un gran esfuerzo económico y un preocupante 38% ha pospuesto o cancelado al menos una compra tecnológica en los últimos seis meses.

Además, la encuesta, realizada a 2.000 personas en España, revela que un 43% de los encuestados andaluces declara que le gustaría adquirir nuevos dispositivos en los próximos meses, pero no puede permitírselo.

Según datos del INE (Instituto Nacional de Estadística), el gasto medio en educación por hogar en España fue de 553€ en 2024, sin contar tecnología. Este año, solo el presupuesto tecnológico se acerca o supera esa cifra en muchos casos, lo que marca un cambio claro en el patrón de consumo familiar. Esta comparación pone de manifiesto un cambio en el patrón de consumo familiar, donde los dispositivos digitales, hoy imprescindibles para el aprendizaje, suponen una parte cada vez más significativa del presupuesto educativo. En paralelo, la OCDE (Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico) ha advertido que el acceso desigual a la tecnología en el entorno educativo puede reforzar las brechas de rendimiento escolar, especialmente en estudiantes de entornos vulnerables.

«Para muchas familias, el acceso a tecnología es algo necesario para la etapa formativa de sus hijos. Por eso es muy importante ofrecer alternativas que ayuden a aliviar esa presión económica sin renunciar a la calidad«, señala Marta Castillo, directora de marketing y brand de Back Market en España.

El reacondicionado gana peso entre las familias, pero el margen para ahorrar es limitado

En un contexto de fuerte presión financiera, la tecnología reacondicionada emerge como una solución cada vez más valorada. El 52% de los andaluces se siente cómodo comprando dispositivos de segunda mano, y un 20% ya ha optado o planea optar por esta alternativa para la vuelta al cole.

La principal motivación es el precio: un 69% considera el ahorro el mayor beneficio del reacondicionado, seguido por la sostenibilidad ambiental (42%) y el rendimiento fiable (34%). Aun así, solo un 9% afirma poder permitirse nueva tecnología sin compromisos.

Los consumidores estiman que los ahorros pueden oscilar entre 0 y 100 euros (46%) o entre 101 y 200 euros (34%) si optan por móviles reacondicionados frente a nuevos.

Por otro lado, solo el 12% renueva sus dispositivos anualmente. Un 26% lo hace cada tres años o más, y un 22% únicamente cuando el equipo deja de funcionar, lo que refleja una clara intención de estirar al máximo la vida útil de los dispositivos.

La presión social también influye: el 64% de los estudiantes andaluces siente algún tipo de presión por tener el equipo más moderno para estudiar o trabajar, y un 46% de los padres reconoce sentirse ocasional o frecuentemente presionado por lo que otros padres compran para sus hijos.

La tecnología: una inversión cada vez más insostenible para las familias españolas

A nivel nacional, el estudio destaca que un 70% de los hogares españoles ha incrementado su gasto en tecnología para la vuelta al cole, y el 35% invierte entre 251 y 500 euros por persona. Casi la mitad (48%) ha tenido que recurrir a sus ahorros, y un 29% ha cancelado o pospuesto al menos una compra tecnológica en los últimos seis meses.

El impacto económico de la tecnología no afecta por igual a todos los perfiles. Entre los padres y madres con hijos menores de 17 años, un 71% afirma haber incrementado su gasto este año, y la mitad (48%) ha tenido que recurrir a sus ahorros. Además, el 41% reconoce sentir presión —ocasional o frecuente— por parte de otros padres respecto al tipo de tecnología que compra para sus hijos.

Por su parte, los estudiantes españoles también acusan el esfuerzo: un 64% declara gastar más que el año pasado y el 51% ha tenido que usar sus ahorros. Un 59% siente algún tipo de presión por tener el equipo más moderno, y un 28% ha cancelado o pospuesto compras por falta de presupuesto.

En ambos casos, la tecnología se percibe como necesaria, pero muchas veces inaccesible. Solo el 13% de los encuestados puede renovar sus dispositivos cada año. La mayoría lo hace cada dos años (38%) o únicamente cuando se rompen (25%).

Asimismo, el reacondicionado se consolida como opción de ahorro: el 25% de quienes compran tecnología para el nuevo curso ya optan por esta alternativa. En general, el portátil se mantiene como el dispositivo considerado más esencial (50%), muy por encima de la tablet (26%) y el móvil (8%).

Una tendencia que impacta más allá del consumo

Los datos apuntan a una evolución de fondo en los hábitos de compra relacionados con la educación. La tecnología ya no es un extra, sino un elemento esencial. Su creciente peso en el presupuesto familiar plantea desafíos como el riesgo de exclusión digital para los hogares con menos recursos, especialmente en edades clave para el rendimiento académico. En este contexto, las soluciones que permiten reducir la brecha de acceso, sin comprometer la funcionalidad, serán cada vez más relevantes para garantizar la igualdad de oportunidades.

 

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