Adif se llevó material de las vías de Adamuz e hizo pruebas «sin permiso y sin solicitarlo», según la Guardia Civil

Agentes de la Guardia Civil de Criminalística inspeccionando el lugar del accidente

Personal del Administrador de Infraestructuras Ferroviarias (Adif) se llevó de madrugada material de la zona del siniestro ferroviario de Adamuz (Córdoba), y se las llevó sin permiso y sin solicitarlo, según afirma la Guardia Civil en un oficio elevado a la jueza que instruye el caso. Lo hizo cuatro días después del suceso, ocurrido el domingo 18 de enero, y practicó distintas pruebas «sin advertirlo, ni solicitarlo» .

Como se recordará, en suceso han muerto 46 personas y ha habido más de 120 heridos.

Adif extrajo material de la zona del accidente de Adamuz sin tener autorización previa y así lo asegura la Guardia Civil en un informe que le ha hecho llegar al juzgado que lleva la investigación, en el que señalan que la compañía realizó ensayos con el material sin haber informado de ello ni haberlo solicitado. El material fue trasladado hasta la base de mantenimiento de Hornachuelos, a unos 90 kilómetros del siniestro.

Adif se llevó esos materiales del accidente de Adamuz antes de que terminara la inspección judicial.

Un empleado dijo a la Guardia Civil que recibió la «orden verbal» de un superior de trasladar cupones con las soldaduras, piezas que pueden ser decisivas en la investigación. Y eso, según dijo, se llevó a cabo entre la noche y la madrugada de aquel 22 de enero, cuatro días después del siniestro, «y después, se hicieron ensayos sobre los citados rieles que fueron de dureza, aunque no destructivas»,  según la declaración del responsable de la Base.

Todo ello se hizo a pesar de que no fue hasta el 28 de enero cuando Adif recibió autorización para acceder a la zona del accidente y comenzar las tareas para restablecer el tráfico ferroviario. Lo habían solicitado el día 26, la instructora firmó el auto habilitante el día 27.

«Entre los cupones en los que se encontraban las soldaduras sobre las que se han realizado los ensayos pudieran encontrarse las que pretendía analizar la CIAF y sobre las que se solicitó autorización a su señoría en oficio de fecha de 3 de febrero», dice el oficio dirigido a la jueza.

El informe explica que el 30 de enero los agentes se trasladaron con personal de la CIAF a la zona del accidente «al objeto de tomar nuevas mediciones del bogie y eje del bogie del vagón 8 del Iryo además de otras complementarias en las existentes en el tramo». Allí fueron «informados de que los cupones con las soldaduras se habían trasladado hasta la base de Adif en Hornachuelos».

A partir de ahí, Adif es advertido de que «no se realice ningún tipo de actuación en las soldaduras, sin autorización previa».

Añade el informe de la Guardia Civil que el 3 de febrero (el informe dice enero por error)  «se desplazaron a la zona del accidente agentes de la Guardia Civil de Córdoba para precintar las soldaduras depositadas en la base de Hornachuelos y por parte de la CIAF se solicitó el traslado del cupón de raíl desde la zona de obra a la Base de Mantenimiento, correspondiente al número 8, que asimismo quedó precintado». «A la vista de lo expuesto, el instructor considera que personal de Adif realizó distintas operaciones tendentes a la extracción y traslado de material desde la zona del accidente hasta la base de mantenimiento de Hornachuelos y practicó distintas pruebas en el material, sin advertirlo ni solicitarlo», concluye la Guardia Civil.

La respuesta de la jueza tiene forma de providencia y está fechada el 10 de febrero, tres días después de recibir el oficio. En ella dice: «Se requiere a Adif para que se abstenga de realizar cualquier operación tendente a la extracción y traslado del material relacionado y de interés para la instrucción de la causa y práctica de cualquier prueba de material extraído si no es previa autorización judicial, así como la restitución inmediata del material que obre en su poder». «Todo ello -añade- bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad penal que resultara procedente».

Mientras, Adif ha elaborado un informe que refiere la trazabilidad de esos materiales que, efectivamente, retiró de la zona entre el 22 y el 23 de enero. Fueron un total de 26 cupones con soldaduras de 19 puntos del trazado que decidió preservar cuando la Guardia Civil se retiró de la zona del siniestro «después de haber recogido todo el material probatorio que consideraron pertinente, y sin que se adoptara ninguna medida cautelar sobre la zona o los materiales abandonados y sin precintar».

«Los cupones -explica- habían quedado expuestos al deterioro, así que se procedió a su traslado a la base, sin que hayan sido manipulados o alterados”. El informe detalla los puntos de los que fueron recogidos con la ubicación exacta en la que se encontraban. También que el 3 de febrero la Guardia Civil se personó en la base para precintarlos y el día 9, para acomodarlos todos en un mismo almacén.

La Guardia Civil denunció en un informe sobre el accidente ferroviario de Adamuz que Adif se llevó pruebas de la zona de la tragedia sin autorización judicial, de madrugada.

Según se publica en numerosos medios de comunicación, la empresa pública, que depende del Ministerio de Transportes, cuyo titular es Óscar Puente, se llevó material clave del accidente hasta la base de mantenimiento de Hornachuelos, en Córdoba.

La denuncia se hizo a través de un oficio redactado por la Unidad Orgánica de Policía Judicial de la Guardia Civil de Córdoba el pasado 7 de febrero y se entregó en el Juzgado de Montoro dos días después.

Los agentes se sorprendieron al recibir la información de que los cupones de los raíles, con las soldaduras, habían sido trasladados a la base de mantenimiento de Adif en Hornachuelos, sin permiso judicial.

Por su parte desde Adif dicen que «siempre se estuvo a disposición judicial y policial y explican que se trataba de material del tramo dirección Madrid, del que no se produjo el descarrilamiento del accidente, el 18 de enero».

«Lo que hizo Adif fue preservar el material sobrante y conservarlo siempre a disposición policial y judicial», recalcan desde la empresa pública, que además ha dicho que «si no se hubiera perdido o deteriorado».

Mientras la Guardia Civil indica que «realizó distintas operaciones tendentes a la extracción y traslado de material desde la zona del accidente hasta la base de mantenimiento de Hornachuelos (Córdoba) y practicó distintas pruebas en material, sin advertirlo ni solicitarlo».

La Guardia Civil asegura que el responsable del centro de mantenimiento de Adif en Hornachuelos afirmó «haber recibido una orden de un jefe de área para que retira los cupones de raíl», lo que, según el escrito, se produjo entre el 22 y el 23 de enero.

Adif, responsable de la vía, asegura que actuó de este modo para preservar fragmentos de carril que quedaron expuestos una vez que habían salido de la zona del siniestro los técnicos de la Comisión de Investigación de Accidentes Ferroviarios (CIAF) y los efectivos de la Guardia Civil. En su mayor parte, el material que se llevaron pertenece a la vía contraria a la del descarrilamiento del convoy de Iryo el domingo 18 de enero.
Por su parte, el instructor del caso señala la posible manipulación de pruebas a la jueza Pastor, la providencia sirvió de amonestación a la empresa responsable de las vías. “Se requiere a Adif para que se abstenga de realizar cualquier operación tendente a la extracción o traslado del material relacionado y de interés para la instrucción de la causa y práctica de cualquier prueba sobre el material extraído, si no es previa autorización judicial, así como la restitución inmediata del material que obre en su poder, todo ello bajo apercibimiento de incurrir en responsabilidad penal que resultara procedente”, se puede leer en la providencia.

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