
En los medios de comunicación ha trascendido que a la Comisión Europea no le gusta que España abuse de los tipos reducidos del IVA y, en concreto, que lo aplique en bares y hoteles. Por eso, en las recomendaciones económicas por país que ha presentado señala directamente a la restauración, y propone que se eleve el impuesto sobre el valor añadido del 10% al 21%. Con eso, la recaudación subiría hasta 7.000 millones.
Desde la Asociación Española de Consumidores rechazamos esta propuesta en tanto que no tiene en cuenta la realidad económica de nuestro país ni de los consumidores.
En primer lugar, hay que tener en cuenta que si hubiese un incremento de IVA un 11%, este sector económico que es el motor de nuestro país, se resentiría por lo que nos parece muy simple esta visión meramente multiplicadora que hace la Unión Europea.
También, en segundo lugar, criticamos la visión simplista que se hace de la fiscalidad en tanto que la Comisión Europea señala que un posible incremento del IVA en bares y hoteles impactaría especialmente sobre las rentas altas, que son las que más consumen este tipo de servicios.
«Desde la Asociación Española de Consumidores señalamos precisamente lo contrario. Una subida del IVA en hostelería supondría el empobrecimiento de las clases medios y bajas o la imposibilidad de muchos consumidores de acceder a estos servicios por sus dificultades económica. Quienes tienen posibilidad de afrontar esa subida no tendría problema en abonar ese 11% más de impuestos», señalan.
Finalmente, desde la Asociación Española de Consumidores piden a la Comisión Europea que se deje de ocurrencias que alertan a los consumidores y que empobrecen a los mismos. Precisamente solicitamos lo contrario que proponen, instamos a la bajada de impuestos para ayudar a los consumidores españoles en momentos tremendamente complicados para ellos.


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