El TS condena a Ábalos a 24 años de prisión por liderar un grupo criminal, a 19 años a Koldo y libra a Aldama de la cárcel por ayudar a la Justicia

 
El Tribunal Supremo ha hecho pública la sentencia del primer juicio del caso Koldo, relativo al amaño en la compra de mascarillas durante la pandemia de Covid-19 por parte del Ministerio de Transportes durante la etapa de José Luis Ábalos. El TS ha impuesto por unanimidad al ex ministro de Transportes y exdirigente socialista José Luis Ábalos a 24 años y 3 meses años de prisión por los delitos de organización criminal, cohecho, malversación y tráfico de influencias. El antiguo asesor del ministro, Koldo García, ha sido condenado a 19 años y 8 meses y el empresario Víctor de Aldama 4 años y medio,  si bien el Supremo ha eximido al empresario de entrar en la cárcel si cumple una serie de requisitos que son no volver a delinquir, presentar un informe semestral de actividades y hacer trabajos en beneficio de la comunidad.
 
Aunque por este Juicio Ábalos sólo tendrá que cumplir un máximo de 16 años y medio y Koldo 15 de cumplimiento máximo, aún quedan otras muchas causas pendientes.
 
La Fiscalía pidió 24 años de cárcel para el exministro y 19,5 años para su antiguo asesor por conformar, junto al empresario, “una verdadera organización criminal cuyo objetivo era obtener un beneficio al socaire del cargo que ostentaba Ábalos”.
 
Por su parte. las defensas de Ábalos y García pidieron la absolución y reprocharon la falta de pruebas contra ellos, mientras que la de Aldama, para quien las acusaciones solo reclamaron siete años de cárcel al aplicarle la atenuante de confesión, pidió ó una mayor rebaja de pena y defendió la relevancia de su colaboración.
 
La sentencia del Supremo es determinante para el resto de piezas del caso Koldo, que pone contra las cuerdas al Gobierno y que no sólo se ha llevado por delante la carrera del primer secretario de Organización del PSOE de Pedro Sánchez, sino también la de su sucesor, Santos Cerdán. Las otras piezas, en las que se investiga a otros miembros de la trama de las mascarillas, el supuesto amaño de obras a cambio de comisiones y los pagos en efectivo del PSOE, se instruyen en la Audiencia Nacional y todas las partes aguardaban la sentencia del alto tribunal.

La condena a José Luis Ábalos y Koldo García por el caso mascarillas llega tras acreditarse el amaño de contratos públicos. El tribunal considera probado que ambos participaron en una trama de comisiones ilegales durante la pandemia a cambio de adjudicaciones con el empresario Víctor de Aldama como conseguidor.

Entre los delitos por los que se les ha condenado se encuentran el de corrupción, cohecho y organización criminal en la contratación de material sanitario.

El proceso se centró en la presunta adjudicación irregular de contratos públicos para la compra de mascarillas y material sanitario durante los meses más duros de la pandemia. La Fiscalía Anticorrupción y las acusaciones particulares sostuvieron durante el juicio que se creó una organización criminal destinada a inflar los precios y repartir comisiones ilegales.

La Fiscalía situó en lo alto de la trama al exministro, acusándole de aprovechar su cargo público para canalizar las adjudicaciones de contratos hacia la empresa controlada por la trama, Soluciones de Gestión.

Durante el juicio, Ábalos defendió su inocencia, alegando que existía una presunción de culpabilidad previa y un proceso en su contra, mientras que Koldo negó las mordidas y mantuvo su lealtad al exministro. La estrategia de Aldama fue una confesión y reconoció haber participado en los delitos de cohecho pasivo, organización criminal y aprovechamiento de información privilegiada, lo que le ha beneficiado para evitar entrar en prisión.

La sentencia, adoptada por unanimidad, concluye que los tres acusados formaron una organización criminal con reparto de funciones que cometió graves delitos de corrupción. 

Considera probados los delitos en la adjudicación del suministro de trece millones de mascarillas a Puertos del Estado y ADIF a una empresa vinculada a Aldama, la remuneración mensual de 10.000 euros para ‘gastos fijos’ de Ábalos, la contratación de dos conocidas del exministro en empresas públicas, el pago del piso a una de ellas, el contrato de arrendamiento con opción a compra entre Aldama y Ábalos de un piso en Madrid, y el arrendamiento de viviendas en Marbella y La Línea de la Concepción también con opción de compra por gestiones relacionadas con la emisión de una nota de prensa sobre rescate de Air Europa y para la concesión de una licencia de hidrocarburos. 

El tribunal destaca el grave deterioro de la confianza ciudadana en el sistema político que provoca la corrupción, que socava la arquitectura democrática del Estado.

La Sala Penal, que aprecia siete delitos, declara probado que la antigua mano derecha de Pedro Sánchez se enriqueció con comisiones por la adjudicación de contratos de mascarillas en la peor fase de la pandemia del Covid-19.

Premia la confesión del empresario, que no recibe ninguna pena superior a dos años de privación de libertad, tal como pidió la acusación popular y sugirió el fiscal jefe anticorrupción

 

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