
El promedio de personas ocupadas en el año 2105 fue de 17.866.100, según un informe del Instituto Nacional de Estadística (INE). El número de ocupados que trabajaron en establecimientos de 11 a 49 trabajadores aumentó en 113.200 personas respecto a 2014. También se incrementó el número de ocupados que trabajaron en establecimientos de 250 o más trabajadores, en más de 108.600 personas.
La mayoría de los trabajadores españoles tenía jefe pero no tenía ningún subordinado. Casi siete de cada 10 trabajadores se encontraban en esa situación en 2015. Del total de ocupados, un 10,7% era ocupado independiente (sin jefe ni subordinados); un 6,6% director de empresa pequeña, departamento o sucursal; un 6,0% era mando intermedio; un 5,9% era encargado y un 0,7% director de empresa grande o media. El porcentaje de empleados (con jefes y sin subordinados) aumentó respecto a 2014 en más de un punto hasta situarse en el 69,9%. Por el contrario, el porcentaje de ocupados independientes (sin jefes ni subordinados) bajó en un punto.
Por sexo, el porcentaje de hombres directores superó en casi cuatro puntos al de mujeres en las empresas de pequeño tamaño. Por su parte, el porcentaje de hombres ocupados independientes (sin jefes ni subordinados) superó en cinco puntos al de mujeres.
Las especialidades de estudios de matemáticas y estadística e informática y ciencias de la computación presentaron las tasas de empleo más elevadas en 2015. Matemáticas y estadística tuvo también la tasa de paro más reducida.
Por su parte, las tasas de paro más elevadas y las de empleo más bajas correspondieron a quienes han estudiado programas de formación básica, que son las personas que a lo sumo han alcanzado la enseñanza secundaria obligatoria o el bachillerato.
El 48,8% de los parados con experiencia laboral previa en 2015 había dejado de trabajar por haber finalizado su contrato (47,6% en 2014) y el 12,4% por haber sido despedidos o por haber desaparecido su puesto de trabajo (17,0% en 2014).
Intermediación laboral y condiciones de trabajo
Un total de 430.200 personas fueron contratadas a través de una empresa de trabajo temporal (ETT) en 2015, lo que supuso el 2,9% del total de asalariados. Dicho porcentaje fue del 2,8% en 2014. Por su parte, un 1,7% de los asalariados (249.400 personas) obtuvo su empleo con la intermediación de una oficina de empleo pública. El porcentaje en 2014 fue de 2,0% .
El 92,7% de los ocupados en el año 2015 no trabajó ningún día en su domicilio particular. Un 3,6% trabajó en casa más de la mitad de sus días laborables y un 2,9% lo hizo ocasionalmente. El 36,9% de los ocupados trabajó al menos un sábado al mes, porcentaje dos décimas superior al registrado en 2014. Al igual que en 2014, para un 60,6% de los ocupados el sábado no formó parte de su semana laboral en 2015.
Trabajar en domingo sigue siendo poco habitual. Un 4,4% de los ocupados trabajó un domingo al mes (porcentaje muy similar al del año anterior) y un 17,6% lo hizo dos o más domingos (cinco décimas más que en 2014). Por su parte, un 76,6% de los ocupados no trabajó ningún domingo (cuatro décimas menos que en 2014).
El 12,7% de los ocupados trabajó en jornada nocturna (12,6% en 2014). Un 6,9% lo hizo ocasionalmente y un 5,8% en más de la mitad de los días que trabajó. El porcentaje de trabajadores nocturnos varones (15,7%) superó al de mujeres (9,1%).
Dependencia
Un total de 269.300 ocupados trabajaron a tiempo parcial con objeto de disponer de más tiempo para cuidar a personas dependientes en 2015, lo que supuso un 4,9% menos que en el año anterior. La práctica totalidad de quienes trabajaron a tiempo parcial para poder a la vez ejercer la labor de cuidadores fueron mujeres. El 58,6% de ellas consideraron que no hay servicios adecuados para la atención a personas dependientes (niños, adultos, enfermos, personas con discapacidad, etc.) o que no pueden costearlos.
Parados
Las personas desempleadas en 2015 procedían, en su mayoría, de situaciones previas de empleo. Así, de los 5.056.000 parados de media en ese año, 4.530.800 habían trabajado anteriormente. El principal motivo de haber dejado su empleo fue la finalización del contrato, que afectó a 2.211.400 parados con empleo anterior (el 48,8% del total, frente al 47,6% de 2014). Otra razón de peso para acabar en el paro fue el despido o supresión del puesto, que afectó al 12,4% de los desempleados con experiencia laboral previa (17,0% en 2014).
En valores absolutos, los desempleados procedentes de despido o supresión del puesto disminuyeron hasta 560.000 desde los 864.300 del año anterior, siendo ésta la categoría que más disminuyó. El número de parados que dejó su empleo hace tres años o más repuntó un 0,2% hasta alcanzar los 1.400.200. Esta cifra representó el 30,9% del total de parados con experiencia laboral, 3,5 puntos más que en 2014.
Formación
La submuestra anual de la EPA permite conocer el sector de estudios en el que la persona, en su caso, se ha especializado, así como distinguir cuántos titulados hay en las distintas áreas de conocimiento (salud, humanidades, tecnología, etc.). Considerando la población española de 16 y más años, el 61,34% tenía programas de formación básica, que se corresponden con las personas que a lo sumo han alcanzado la enseñanza secundaria obligatoria o el bachillerato. El resto de la población tenía alguna especialidad, destacando el sector de estudios de enseñanza comercial y administración (7,97%), mecánica, electrónica y otra formación técnica (5,94%) y salud (4,38%)
La población de 16 y más años formada en periodismo e información presentó una tasa de actividad cercana al 90% en el año 2015, al igual que las personas formadas en informática y ciencias de la computación. Por sexo, en nueve de los 24 niveles de formación analizados la tasa de actividad femenina fue superior a la masculina. Las mujeres especializadas en matemáticas y estadística alcanzaron una tasa de actividad del 89,85%. Y los hombres especializados en servicios sociales, del 90,89%
Por el contrario, las personas con programas de formación básica presentaron tasas de actividad inferiores al 50%. En el caso de las mujeres, estas tasas se situaron en el 40,73%. El nivel de formación alcanzado y el sector de estudios de esta formación, son factores determinantes de la tasa de actividad de la población, tanto de su cuantía como de la distancia entre la tasa masculina y femenina.
En 2015 las tasas de empleo rozaron el 80% en aquellas personas formadas en matemáticas y estadística. Las que habían estudiado informática tuvieron una tasa de empleo del 75,88% y las formadas en periodismo e información, del 74,54%. Por el contrario, las personas con programas de formación básica alcanzaron la menor tasa de empleo, del 35,23%.
En cuanto al desempleo, las tasas de paro más elevadas se registraron en 2015 entre las personas que habían seguido programas de formación básica (28,18%). Por el contrario, las tasas de paro más bajas se dieron entre las personas formadas en matemáticas y estadística (8,20%) y en derecho (9,58%).
Un total de 269.300 ocupados trabajaron a tiempo parcial con objeto de disponer de más tiempo para cuidar a personas dependientes en 2015, lo que supuso un 4,9% menos que en el año anterior.


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