Este martes termina el plazo para adherirse al plan de salvamento de Abengoa y esquivar el concurso

La compañía ha convocado la junta general de accionistas para su refundación

Torre de Abengoa

El periodo de adhesión y del plazo para la homologación del plan de salvamento de Abengoa concluye este martes 25 de octubre, y con ello veremos si la empresa es es capaz de esquivar el concurso de acreedores que pende sobre la compañía desde hace casi un año.

En noviembre de 2015, el grupo de ingeniería y energías renovables se acogía al preconcurso, asfixiado por la deuda de más de 8.500 millones de euros, contraída con sus acreedores.

El Juzgado de lo Mercantil nº 2 de Sevilla concedió una prórroga a finales de marzo que fue el primer ‘match ball’ salvado por el grupo para evitar el que sería el mayor concurso de acreedores de la historia en España.

El aplazamiento para homologar el plan de rescate concluye el próximo viernes, 28 de octubre, aunque antes deberá salvar con éxito el proceso de adhesión. Como se recordará las negociaciones entre la compañía, los bancos acreedores y los fondos no cristalizaron en un acuerdo de reestructuración financiera y un plan de viabilidad hasta mediados de agosto, por lo que el periodo de adhesión al plan se abrió el pasado 26 de septiembre y concluye el próximo martes.

La reestructuración consiste en aplicar a los acreedores una quita del 97% en el valor nominal, manteniéndose el 3% con su vencimiento a 10 años, sin devengo anual de intereses y sin posibilidad de capitalización. Los acreedores pueden optar por la alternativa de capitalizar el 70% del nominal del total de la deuda existente a cambio del 40% del capital de la nueva Abengoa, de manera que el 30% restante de la deuda se convertirá en un bono o préstamo que tendrá la consideración de senior o júnior en función de si la entidad participa o no en los tramos de dinero nuevo.

Para conseguir el objetivo de esquivar definitivamente el concurso de acreedores, Abengoa necesita el visto bueno de los tenedores de al menos un 75% de la deuda. La compañía se ha mostrado confiada en alcanzar ese objetivo de adhesiones a un plan que permitiría a Abengoa sobrevivir, según señalan fuentes conocedoras del proceso.

El acuerdo ha sido suscrito por los fondos Abrams Capital, The Baupost Group, Canyon Capital Advisors, Centerbridge Partners, the D. E. Shaw group, Elliott Management, Hayfin Capital Management, KKR Credit, Oaktree Capital Management y Värde, mientras que por los bancos acreedores han participado en el rescate Banco Popular, Banco Santander, Bankia, Crédit Agricole y CaixaBank.

También se encuentra entre los bancos acreedores las entidades públicas del ICO y CESCE, que es previsible que terminen apoyando este plan de rescate para el grupo andaluz.

Junta general 

Con la mente puesta en superar estos últimos obstáculos, Abengoa ha convocado la junta general de accionistas para su refundación y reestructuración el próximo 22 de noviembre con un orden del día en el que, aparte de los acuerdos de reestructuración financiera, canje de acciones y ampliación de capital, figura la designación del nuevo consejo de administración, en el que se sentarán expertos de la industria, la banca, el Derecho y las reestructuraciones, entre ellos Gonzalo Urquijo o José Luis del Valle Doblado.

La nueva etapa de Abengoa contará con un consejo de administración de siete miembros, seis de ellos independientes y un presidente ejecutivo, Gonzalo Urquijo.

La junta de accionistas también abordará la unificación de las acciones A y B en una única clase con una ecuación de canje por la que cada acción de clase B emitida y en circulación dará derecho a recibir un título perteneciente a la nueva clase de acciones ordinarias de la firma. Además, cada 1.000 acciones de clase A emitidas y en circulación darán derecho a recibir 1.915 títulos de la nueva clase de acciones ordinarias, según figura en el orden del día publicado este viernes por la CNMV. El canje cuenta con la ‘fairness opinion’ de BDO Financial Advisory y de Duff and Phelps.

La nueva Abengoa será una compañía más centrada en su negocio de ingeniería y construcción y más pequeña en tamaño, tanto en activos, ya que se prevé seguir con las desinversiones que se contemplaban en su plan, como en plantilla, ya que ha reducido su número de trabajadores desde que entró en preconcurso de acreedores y de los 26.000 empleados ha pasado a tener 17.000.

El canje vendrá acompañado de un aumento de capital social para elevar los fondos propios y que permitirá recibir una financiación por un importe total de 1.169 millones de euros. Estos recursos tendrán rango superior a la deuda preexistente.

Sé el primero en comentar...

Escribe una respuesta

Tu dirección de correo no será publicada.


*