Lunes Santo de contrastes en Huelva

El Cautivo, que sale de La Hispanidad, por las calles de Huelva

A las 15.30 horas comenzaba el Lunes Santo en Huelva desde la barriada de La Orden con la salida del Perdón. Como cada año, los vecinos del barrio se agolpaban en la salida de la cofradía. La primera chicotá dentro del templo la dio a sones de “La Saeta” para posteriormente salir con el Himno de Andalucía y costaleros del Perdón a cargo de la Agrupación Musical Santa Cruz.

Destacar el estreno del itinerario de ida de la cofradía pasando por el Conquero en vez de bajar la cuesta de La Cinta y continuar por la Avda Cristóbal Colón.

De ahí a La Hispanidad, otro barrio con sabor cofrade de esta jornada y como es habitual, la visita del Cautivo al asilo Santa Teresa Jornet, que se convierte en cita obligada dentro del recorrido de la cofradía. A destacar el estreno de la saya bordada de María Santísima de la Misericordia, así como una cruz pectoral.

De la Hispanidad a otro barrio, El Polvorín. Tres Caídas llegaba a la plaza del Punto y Plaza Niña acompañado por multitud de gente, al igual que en la recogida. Uno de los puntos clave del recorrido es la llegada a las Hermanitas de la Cruz. Destacar sobre todo la llegada del palio de María Santísima del Amor a este punto, andar elegante y fino a los sones de “Amarguras”.

Imagen típica de nuestra Semana Santa, con El Perdón en la calle
Imagen típica de nuestra Semana Santa, con El Perdón en la calle

La recogida

En la recogida, el misterio se recogió a sones de “Noches de Lunes Santo” o “Crucifixión” con los aledaños de la parroquia hasta la bandera; no cabía ni un alfiler y guardando todos absoluto silencio para disfrutar de los últimos minutos de Lunes Santo. Como estreno, resaltar las jarras de los costeros para el misterio de Nuestro Padre Jesús de las Penas en sus Tres Caídas.

Y de ahí al contraste. Silencio. Hábito franciscano. Calvario. A las 21.00 horas se abrían las puertas de la capilla que lleva el nombre del titular para que la cofradía se pusiera en la calle. El transcurrir de la cofradía en silencio, sobre todo en la recogida. Desde Vázquez López hasta su entrada en el templo, solo se oía el rachear de los costaleros, las cadenas de las promesas y las levantás del palio de Rocío y Esperanza.

Esta cofradía llevaba uno de los estrenos más importantes de nuestra Semana Santa, el manto bordado por Francisco Carrera Iglesias “Paquili”, para la dolorosa del Calvario.

Jornada de contrapuntos y que para hoy Martes Santo, lo volveremos a vivir.

                                                                                                                                                                                                                                 FRAN ÁLVAREZ

 

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