En 2017, el salario de las personas con discapacidad en España fue un 17% menor que el de las de sin capacidad

Los hombres con discapacidad tuvieron un salario un 20,7% inferior al de los hombres sin discapacidad

Los salarios más bajos correspondieron a los trabajadores con discapacidad intelectual y mental. Por su parte, los trabajadores con discapacidad sensorial y física percibieron los más elevados

El salario medio anual bruto de los trabajadores por cuenta ajena con discapacidad españoles fue de 19.726,2 euros en 2017, un 2,2% más que en el año anterior. Esta cifra fue un 17% menor que la de las personas sin discapacidad (23.764,8 euros), según ha publicado hoy el informe ‘Salario de las Personas con Discapacidad (SPD) 2017’ del Instituto Nacional de Estadística (INE).

El INE indica que, en términos globales y desde el punto de vista laboral, el aspecto más significativo para el colectivo de las personas con discapacidad legalmente reconocida es su baja participación en el mercado de trabajo. El estudio indica que en 2017 las personas con discapacidad presentaron una tasa de actividad del 35%, más de 42 puntos inferior a la de la población sin discapacidad.

Además, la tasa de ocupación fue del 25,9%, menos de la mitad que en el caso de las personas sin discapacidad; y la tasa de paro fue del 26,2 por ciento, superior en nueve puntos a la de la población sin discapacidad.

La ratio salarial entre los trabajadores con y sin discapacidad fue, según el informe, fue del 83%, con un ligero aumento respecto a 2016, cuando se situaba en el 82,9%; y el salario por hora para las personas con discapacidad fue de 12,9 euros en cómputo anual, un 15,4% menos que el de las personas sin discapacidad.

La diferencia en el salario mediano fue del 15,6%. Para el INE, el hecho de que el salario medio sea superior al mediano se debe al peso de los trabajadores con mayores salarios.

Aunque la distribución salarial fue similar en ambos colectivos, el estudio asegura que en el caso de las personas con discapacidad un porcentaje mayor de trabajadores se concentró en torno a salarios bajos. En general, aunque las diferencias entre los niveles salariales de las personas con y sin discapacidad “eran significativas”, se reducían a medida que aumentaba el nivel salarial.

Brecha salarial en mujeres con discapacidad

Por sexo, el informe señala que el salario de las mujeres con discapacidad en 2017 fue de 17.730,8 euros de media por trabajadora y año, mientras que para los hombres fue de 21.079,2 euros. El salario de las mujeres fue, por tanto, un 15,9% inferior al de los varones, diferencia menor que en el caso de la población sin discapacidad (22,2% más bajo).

El INE ha detectado menos desigualdades salariales entre la población femenina con y sin discapacidad (el salario de las primeras fue un 14,3% menor que el de las segundas), que en el caso de los hombres (cuyo salario fue un 20,7% inferior en presencia de discapacidad).

Por grupo de edad, el estudio refleja que, aunque la mayor diferencia de salario se produjo en el grupo de 30 a 44 años con una ratio del 78,1%, los trabajadores con discapacidad obtuvieron un salario inferior al recibido por quienes no tienen discapacidad para todas las edades.

Respecto al tipo de jornada, en 2017 hubo menos diferencias salariales entre personas con y sin discapacidad en los contratos a tiempo parcial, para los cuales la ratio salarial se situó en el 88,2%. Por tipo de contrato, la ratio fue inferior para el contrato indefinido que para el de duración determinada (84,3% y 86,8%, respectivamente).

Asimismo, las personas con discapacidad en puestos de ocupación altos y medios aumentaron en 2017 sus diferencias salariales respecto a las personas sin discapacidad en los mismos puestos, pues la ratio salarial decreció respecto a 2016, situándose en el 92,6% y 94,5% respectivamente. Por contra en puestos de ocupación bajos las personas con discapacidad redujeron la brecha salarial respecto a 2016, aumentando la ratio al 82,9 por ciento.

Al referirse a los salarios según el tipo e intensidad de la discapacidad, el estudio indica que las ganancias más elevadas correspondieron en 2017 a personas con discapacidad sensorial, seguidas de personas con discapacidad física y otras, con salarios que superaron al salario medio de las personas con discapacidad en un 5,7% en ambos casos.

En el extremo opuesto, los trabajadores con discapacidad intelectual y mental percibieron los salarios más bajos (12.197,7 y 16.215,3 euros anuales, respectivamente), con salarios inferiores en un 38,2% y un 17,8%, respectivamente, a la media del colectivo con discapacidad.

Según el grado de discapacidad, el informe destaca que los salarios oscilaron desde 20.125,2 euros anuales en personas con menor grado, hasta 17.779,5 euros en las que tienen reconocida una pensión por incapacidad permanente y cuyo grado de discapacidad no consta por no estar registradas en la Base Estatal de Personas con Discapacidad (BEPD).

Según las características laborales del trabajador

Si se atiende a las características de la unidad de trabajo y de la empresa, el salario de las personas con discapacidad aumentó según se incrementaba el tamaño del centro. Aunque en todos los casos el salario de las personas con discapacidad resultó inferior al de las personas sin discapacidad, las mayores diferencias se registraron en centros de cotización de tamaño mediano (de 50 a 199 trabajadores), con niveles salariales para las personas con discapacidad un 26,3% inferiores a las de sin discapacidad.

Por sectores de actividad, las diferencias entre los salarios de las personas con y sin discapacidad fueron similares en todos los sectores.

Los hombres con discapacidad tuvieron un salario un 20,7% inferior al de los hombres sin discapacidad. En el caso de las mujeres, fue un 14,3% menor

Los salarios más bajos correspondieron a los trabajadores con discapacidad intelectual y mental. Por su parte, los trabajadores con discapacidad sensorial y física percibieron los más elevados

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