Con el traslado del Simpecado a la catedral arranca la celebración del cincuentenario de Emigrantes

Traslado del Simpecado de Emigrantes a la Catedral de Huelva

La Real Hermandad de Emigrantes de Nuestra Señora del Rocío de Huelva volvió a vivir una jornada especial con el inicio ayer de la celebración de su cincuentenario con el traslado popular de su Simpecado a la catedral para celebrar una Misa de Acción de Gracias por este camino mariano que se inició hace más de 50 años en Alemania.

A las 19.30 horas se iniciaba la salida de los distintos guiones y estandartes que abrían la comitiva de la Concha Peregrina, que estuvo acompañada por autoridades civiles y militares, las hermandades de Huelva, Rociana, Ayamonte y Cartaya, así como cientos de hermanos y devotos que se sumaron a este caminar hacia la catedral en un recorrido en que contó en todo momento con los sones de la flauta y tamboril del grupo de tamborileros y las voces y sones de guitarra del coro de la hermandad.

Campaña de ayuda a los damnificados de las inundaciones de Lepe

Antes de iniciar el traslado el presidente de la filial rociera Francisco José Garrido señaló que “este día era posible a que la situación sanitaria ha mejorado”, mientras que el hermano mayor José Antonio Ortiz Morano pidió “la ayuda y protección para los damnificados por las inundaciones de Lepe”, recordando que hoy se inicia por la hermandad una campaña de recogida de enseres, comida para bebés, artículos de aseo, alimentos no perecederos, material escolar, menaje, droguería.

Emigrantes inicia la celebración de su 50 Aniversario

La Eucaristía, que contó con la participación del coro de la hermandad, estuvo presidida por el párroco de la Merced y director espiritual de la hermandad, Jaime Jesús Cano Gamero, agradeció la presencia de las autoridades y hermandades a la Misa de Acción, asimismo recordó durante su homilía el nacimiento de la hermandad en la ciudad alemana de Bocholt. Asimismo, señaló que “hoy Huelva se llena de Rocío” con este inicio de la celebración del cincuentenario de la filial rociera.

Tras la misa la comitiva puso rumbo de nuevo a su casa de hermandad, donde volvía a sonar la campana en señal de alegría por este inicio de celebración donde se había puesto de manifiesto la fe mariana de los onubenses, terminando la noche con el canto de la Salve y los vivas a la Virgen del Rocío.

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