
Europa no está preparada para hacer frente al aumento de incendios forestales y debe actuar con urgencia y de forma coordinada para ampliar sus capacidades de extinción aérea.
Estas advertencias las plantea un grupo de académicos, empresas y profesionales del sector en un informe presentado por Avincis, uno de los principales proveedores de servicios aéreos de emergencia en el mundo y el mayor en Europa, en la «Aerial Fire Fighting Series: Global Conference and Exhibition», celebrada esta semana en Roma.
El estudio, que hace una radiografía de la evolución de los incendios forestales en Europa desde 2014, llega tras una temporada histórica, la de 2025, en la que más de 1,03 millones de hectáreas ardieron en Europa —la cifra más alta registrada—, con el 81 % de los daños concentrados en sólo cinco países: España, Portugal, Italia, Grecia y Francia.
«Las temporadas de incendios son cada vez más largas, la disponibilidad global de aeronaves se está reduciendo y el modelo tradicional de desplazar aviones por todo el mundo ya no es fiable», afirma John Boag, CEO del Grupo Avincis. «Si Europa quiere estar preparada, debe invertir en aeronaves nuevas, eliminar barreras regulatorias y desarrollar una capacidad de extinción aérea operativa durante todo el año, antes de que la situación empeore aún más».
Dependencia excesiva de una flota envejecida
El informe, ‘Up in flames: The challenges of fighting wildfires from the air in a hotter Europe’, destaca el tamaño y la antigüedad de la flota aérea como la vulnerabilidad operativa más crítica. El compromiso de 600 millones de euros del Parlamento Europeo en 2024 para adquirir 22 aviones DHC-515 o Canadair —aeronaves anfibias desarrolladas por De Havilland Canada— en seis países, con entregas previstas entre 2027 y 2030, es bien recibido por el sector, pero resulta claramente insuficiente.
Los expertos advierten de que este déficit de aeronaves se está volviendo crítico a medida que las temporadas de incendios se alargan y se intensifican. La demanda de medios aéreos para la extinción crece más rápido que la capacidad de Europa para responder, especialmente en verano.
El informe reclama marcos de contratación conjunta que permitan a los fabricantes abrir segundas líneas de producción y acelerar los plazos de entrega. «Estamos intentando poner en marcha una segunda línea de producción, pero la burocracia gubernamental es muy lenta», señala Brian Chafe, CEO de De Havilland, cuya compañía ha afrontado importantes problemas en la cadena de suministro, en particular obstáculos burocráticos. «Y no solo afecta a nuestros aviones, sino a cualquier recurso de lucha contra incendios».
Falta de pilotos
La escasa flota se ve agravada por una creciente crisis de talento. Un piloto extranjero que quiera trabajar en la Unión Europea debe superar más de 12 exámenes para convalidar su licencia bajo la normativa de EASA, frente a uno o dos en Estados Unidos o Australia. Además, el aumento del gasto en defensa en Europa está haciendo que el talento aeronáutico se desplace hacia carreras militares, mientras que una generación de pilotos experimentados de extinción de incendios se acerca a la jubilación sin un relevo suficiente.
El informe señala que esta brecha de personal tardará al menos una década en cerrarse, y que es imprescindible actuar de inmediato para reforzar la formación: «Además de desarrollar nuevas aeronaves, tenemos que encontrar la forma de atraer a más personas al sector y de mantener las aeronaves en condiciones óptimas durante más tiempo», afirma John McDermott, propietario y exjefe de pilotos de McDermott Aviation. «No solo necesitamos aeronaves robustas y fiables, sino también equipos humanos capaces de operarlas«.
Europa, estructuralmente insuficiente
Los actuales niveles de inversión pública siguen centrados en la respuesta a emergencias más que en la prevención, lo que deja a Europa estructuralmente mal equipada para afrontar la magnitud de los incendios previstos en los próximos años. Los expertos coinciden en que los gobiernos deben abandonar este enfoque reactivo y apostar por una financiación sostenida que amplíe la flota, refuerce la formación de pilotos y mejore la coordinación entre países.
Las advertencias del sector llegan tras una temporada histórica de incendios en 2025, en la que ardieron más de 1,03 millones de hectáreas en Europa
Un informe pide reformas en la UE: acelerar la contratación pública, reducir la burocracia para los pilotos y técnicos y ampliar la flota de aeronaves existente
Europa no está preparada para hacer frente al aumento de incendios forestales, y debe actuar con urgencia y de forma coordinada para ampliar sus capacidades de extinción aérea.


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