
El reconocimiento del lugar de origen para la leche y los productos lácteos, que ya es obligatorio en España, debe traducirse en un precio más justo para los ganaderos españoles. La Unión de Pequeños Agricultores y Ganaderos se ha felicitado por el logro conseguido pero ha advertido de que esta norma “no servirá de nada si la ganadería no se ve recompensada por un precio justo, que permita a los productores lácteos vivir dignamente”.
La organización de ganaderos UPA ha recordado que esta demanda ha sido demandada durante largo tiempo por los productores. “Hemos luchado mucho desde nuestra organización para conseguir el etiquetado en origen”, han explicado.
“Estamos contentos, pero a medias, ya que en España siguen cerrando explotaciones lácteas por falta de precios justos”, ha explicado el secretario de Ganadería de UPA, Román Santalla. Los ganaderos y ganaderas esperan que esta medida sirva para poner en valor al primer eslabón de la cadena, haciendo más conscientes a los consumidores de que sin los profesionales de la ganadería que cuidan cada día a sus animales, no dispondríamos de la leche, los yogures o los quesos de la máxima calidad de los que disfrutamos en España.
Sin precios justos el etiquetado en origen no servirá de nada
UPA ha vuelto a exigir a las industrias lácteas y a la gran distribución que se conciencien de la necesidad de pagar un precio justo a los ganaderos por su trabajo. En estos momentos, España sigue muy por debajo de la media europea en cuanto al precio pagado en origen por la leche, con un precio medio de 0,32 euros/litro para la leche de vaca, 3 céntimos por debajo de la media europea y hasta 4 y 5 céntimos menos que Países Bajos, o Dinamarca. Esta discriminación hunde, según detalla UPA, la rentabilidad de las explotaciones, provocando el cierre de hasta tres granjas lácteas al día en todo el país.
¿Cómo será el etiquetado tras la nueva normativa?
En virtud del Real Decretoque acaba de entrar en vigor, se indicará el origen de la leche utilizada como ingrediente que represente un porcentaje superior al 50 por ciento, expresado en peso, respecto al total de ingredientes utilizados.
Las etiquetas de estos productos tendrán que incluir:
- El «País de ordeño: (lugar donde la leche ha sido ordeñada)».
- El «País de transformación: (lugar donde la leche ha sido transformada)».
- Si coincide el lugar de ordeño con el de transformación, se indicará el lugar tras la mención «Origen de la leche: (lugar donde la leche ha sido ordeñada y transformada)».
El lugar de ordeño y el lugar de transformación se indicarán mediante referencia a una de las zonas geográficas siguientes:
- Estado(s) miembro(s) o tercer(os) país(es); o
- «UE» o «fuera de la UE» o «UE y fuera de la UE»; o
- «España», siempre que el país de ordeño o de transformación sea exclusivamente España, no pudiendo sustituirse por la expresión «UE».
Tanto si el etiquetado incluye la lista de ingredientes como si solo incluye la denominación del alimento, el origen aparecerá cerca y tendrá caracteres del mismo tamaño y color de fuente que estas referencias. Los operadores de empresas alimentarias tendrán a partir de ahora la posibilidad de añadir también información más precisa del lugar de procedencia de la leche, si ésta procede enteramente del origen indicado, mediante la indicación del nombre de una región o territorio.


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